20 marzo 2007

Las ceremonias cívicas de FECAL en el Centro Histórico afectan la vida económica y social del DF.

Últimamente al Presidente de la República (el legal) ha retomado la costumbre de retomar los actos cívicos en el primer cuadro del centro histórico, es decir, en el Zócalo o de despachar o presidir ceremonias en Palacio Nacional. Esto no suena mal, parecería que el presidente se acercaría a la gente que gobierna y aprovecharía la infraestructura de la nación y el edifico central de la nación. Sin embargo esto es totalmente falso y hasta efectos negativos tiene sobre la economía del Distrito Federal, por las siguientes razones.

En primer lugar, cuando el Presidente se presenta en el primero cuadro del DF, el Zócalo es enrejado, las calles aledañas son cerradas y el trafico desviado. Estoy de acuerdo en que se requiere cierta seguridad para los gobernantes, pero esto no cumple con la idea de acercarse a los que gobierna, al contrario tratan a todos los ciudadanos como peligro potencial para la seguridad del presidente y otras personas de la vida pública. El resultado es que genera un alejamiento de la ciudadanía a la cual se le degrada. La pregunta es ¿A quien le tiene miedo? ¿Los ciudadanos comunes que trabajamos en el centro somos peligrosos?

Segundo, los cortes viales y dispositivos de seguridad son realizados sin previo aviso. Esto redunda en que la población del DF no este prevenida y se topen con embotellamientos, estaciones del metro cerradas, tiempos perdidos para llegar al trabajo, locales cerrados por seguridad, etcétera. El efecto que tiene sobre la vida económica del primer cuadro de la ciudad es terrible, pues la actividad económica se detiene por horas. Además, zonas aledañas resultan afectadas por el tráfico y con ello se pierden horas hombre, se afecta la productividad de las empresas, sus ingresos, el crecimiento, etcétera. Me pregunto ¿A caso una ceremonia cívica o anuncios sin importancia, como los primeros 100 días de gobierno, son tan importantes para parar la vida de un segmento importante de la población del DF? ¿Son tan importantes para afectar la economía de miles de personas? ¿Para alterar la economía de la nación?

Tercero, los dispositivos de seguridad son grandes y ocupan muchos efectivos y recursos. Si se sabe que la nación tiene miles de necesidades más apremiantes, ¿Porqué no usar ese dinero o a las fuerzas de seguridad para ello? ¿Es preferible dejar sin seguridad a diversas colonias del DF y permitir que el hampa destruya a la sociedad del DF?

Cuarto, sin duda con este tipo de eventos el Presidente muestra su poder y quien es quien rige en México, pero dudo mucho que el mensaje llegue a los poderes fácticos de la nación, como el narcotráfico o los hombres ricos de país (que viven en sus fraccionamientos y se desplazan en helicópteros en el DF). Los que resultan afectados son los ciudadanos comunes que trabajan en el centro histórico del DF y todas las personas que viajan a sus alrededores. El mensaje que le llega al ciudadano es: Tengo el poder para cerrar la ciudad si quiero, me puedo desplazar a mi antojo y su vida no me importa, sólo me importa que mi imagen en cadena nacional.

Estos actos deben de parar o deben de cambiar. No es necesario que el Presidente llegue en camioneta a Palacio Nacional, y destruya con ello la vida social y económica del centro del DF. ¿A caso no seria más fácil que llegase en helicóptero? ¿Que las ceremonias fuesen a horas en donde no afectase tanto a la ciudad? Y finalmente me pregunto, ¿Por qué el gobierno del DF no defiende a sus gobernados?

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