20 junio 2007

Pemex no debe ser privatizado.


Hace unas pocas colaboraciones hablaba sobre la “genial” idea de Greenspan de abrir Pemex al capital privado (risas del autor). El día de hoy en el periódico La Cronica apareció una nota con otra “brillante” recomendación sobre como mejorar las finanzas de Pemex, la cual consiste en darle autonomía fiscal para que cotice en la BMV. Esto lo propuso Ernesto Marcos Giacoman, ex director de Pemex. En palabras más mundanas, debemos de quitarle la carga fiscal a Pemex para hacerla una empresa rentable y que cotice en la bolsa para privatizar sus ganancias, es decir, privatizando a Pemex.

La privatización es una herramienta eficiente para que el gobierno se deshaga de empresas que son rentables y que no son estratégicas, pero que no puede prestarles sufriente atención por lo que se vuelven ineficientes con el tiempo. Es una manera cómoda de decir, no puedo, que alguien se ocupe del asunto, porque le ira mejor que a mi.

Pero el caso de Pemex no es el de cualquier empresa, ya que es una empresa estratégica. Hoy en día es la fuente más segura de divisas para el país, la mayor fuente de ingresos para el gobierno y es la empresa que más patentes promueve ante el IMPI. En otras palabras, es un pilar económico de México que para bien o mal permite que el gobierno del país siga funcionando. Esto a pesar de la corrupción y de la tremenda carga fiscal a la que esta sujeta.

En este sentido, tiene algún sentido privatizar los ingresos de Pemex para que únicamente sirvan a los intereses de unos cuantos en detrimento de la mayoría de los mexicanos. La respuesta es no. Pemex debe de servir para el beneficio de la nación, no para el beneficio de unos cuantos.

Se sabe que el principal el problema de Pemex es la tremenda carga fiscal y que impide reinvertir sus ingresos para realizar mayor inversión y mayores ingresos. También se sabe que el segundo problema es la corrupción dentro de la empresa.

Por lo tanto, en lugar de proponer la privatización, se debe proponer reducir sus carga fiscal, obligar por ley a la empresa a reinvertir sus ganancias en inversión y eliminar la corrupción de la empresa. Para esto se requiere que el gobierno federal reduzca su dependencia de Pemex y recaude impuestos por otras vías y de una voluntad política muy grande y de valor para limpiar a Pemex de la corrupción. Esto si queremos que Pemex sirva a la nación y sea un motor del desarrollo o ¿a caso preferiríamos que estuviese en manos de unos cuantos millonarios a los que no les importamos nada?

Finalmente, dejo aquí un Editorial sobre uno de los peores males de México, y es la corrupción. El copiar desde la escuela es una manera de aleccionar a los alumnos en corrupción, eso se debe de eliminar si queremos un país mejor ¿o a caso no?

No hay comentarios.:

Publicar un comentario