28 junio 2007

Ja! Ja! que vas a poner un muro?


El día de hoy en EUA se paralizo una reforma migratoria que pretendía legalizar a millones de inmigrantes que se encuentran en EUA. Esta reforma aceptaba un hecho, los inmigrantes ilegales se han vuelto una parte importante de la vida de EUA y de su futuro. Seguramente no tardaran en abundar los lamentos de los políticos mexicanos sobre que no se haya aprobado esta reforma; lo que debería de darles es vergüenza a los políticos. Si hay migración es porque los políticos son incapaces de solucionar los problemas de México: falta de oportunidades, desesperanza, pobreza, delincuencia, etcétera.

Más vergüenza debería de darles por permitir la construcción de un muro en nuestra frontera. ¿A caso somos un campo de concentración nazi o qué?

Por su parte los gringos son bastante ingenuos con esta construcción. El punto, es que no importa lo que construyan o que medidas coercitivas tomen los gringos para evitar la inmigración ilegal, pues la necesidad humana y la necesidad de la economía de EUA los rebasa. Si en realidad quieren detener la inmigración ilegal, en lugar de gastarse el dinero en un muro y armas, etcétera, deberían de utilizarlos para eliminar la pobreza de los países que más expulsan población.

Les dejo una pequeña estrofa de una canción (Humanos Mexicanos) escrita en 1996 por Control Machete. La tónica es sobre la inutilidad del muro.


Ja! Ja! que vas a ponerun muro, sabemos taladrar, y porseguro le damos duro. Za! Za! Golpe!Za! Za! Golpe! no pienses que coneso tu me vas a detener. Ni de bromani en serio tu podrás tener loshuevos, que tenemos pa´ madrearlosy recuerda pinche güero: Que tus leyesno me rigen ni en tu casa,(pinche güero)ni en la mía, voy a estar sentadocomo quiera en tú cocina, fumándomeun cigarro y tomándome el tequila,viendo tu tele y comiendo tu comi

27 junio 2007

Porque debió de haber un recuento en las elecciones de julio de 2006.


Me encontré el día de hoy este artículo en el Nuevo Excelsior sobre las polémicas votaciones del año pasado. Hasta donde he leído esta es la explicación más coherente que sobre porque debieron de anular las elecciones del año pasado o haber existido el famoso recuento “voto por voto”. No por razones de fraude, ni por razones políticas, sino por razones de incompetencia del IFE. Obviamente, el IFE nunca hubiera anulado las elecciones por esta razón o hubiese hecho un recuento, pues era aceptar su error. Era obligación del Tribunal Federal Electoral, pero no lo hizo, seguramente por razones políticas, lo que habla de la parcialidad de los impartidotes de justicia. En fin, dejo el artículo para su apreciación.


No sabemos contar… ni queremos
Horizonte político
Por: José Antonio Crespo
Nuevo Excelsior, 27 de junio de 2007.


Durante las Jornadas Ciudadanas de Reflexión y Análisis para la Modernización y Reforma Electorales, que organiza el IFE, el ex magistrado electoral Fernando Ojesto expresó lo que desde su punto de vista fue el principal problema de los desaguisados de la elección presidencial del año pasado: "La organización electoral está fuera de sospecha. Si alguien está bajo sospecha es la calidad cultural del pueblo de México, con lo doloroso que es esto. No sabe leer, no sabe escribir y menos sumar" (21/VI/07). Los errores aritméticos fueron muchísimos, en efecto. De las 117 mil 300 actas captadas por el controvertido PREP, 49.5% registraban inconsistencias aritméticas. Algunas de poca monta, otras de gran magnitud. Por ejemplo, al contrastar en el PREP el número de ciudadanos que oficialmente votaron contra la votación total emitida, surgen 818 mil 364 votos irregulares (el PRD denunció 900 mil inconsistencias, que el PAN aseguró que existían sólo en la delirante imaginación de los perredistas).

Ese hecho lleva a Ojesto a decir que no hubo fraude maquinado ni dolo ni mala fe. Coincido. La gran mayoría de inconsistencias seguramente fue producto de errores, de una mala capacitación, de la prisa y el hartazgo de los funcionarios de casilla. Pero cabe recordar que la ley señala que las inconsistencias pueden vulnerar el principio rector de certeza, hayan sido producto de error o de dolo. Eso es legalmente irrelevante. Y justo por eso es que las autoridades electorales debieron ser más exhaustivas al revisar y depurar las inconsistencias. Pero si los mexicanos no sabemos contar, las autoridades electorales no quisieron hacerlo para así subsanar, durante el escrutinio y cómputo electorales, nuestro rezago educativo.

Durante el cómputo oficial del IFE, del 5 de julio de 2006, los consejeros distritales abrieron y recontaron menos de tres mil paquetes. Es decir, apenas 5% de los que el PREP registró con errores aritméticos. Algunos consejos distritales se declararon francamente en "huelga de brazos caídos"; en 22 distritos no se abrió ningún paquete electoral; en otros 29, sólo se revisó uno. En 157 de los 300 distritos, se abrieron seis casillas o menos, muy poco considerando que el promedio de actas con inconsistencias era de 195 por distrito.

En otras palabras, los consejeros distritales del IFE (salvo excepciones), sabiendo sumar y restar, no quisieron hacerlo (pese a que el IFE desembolsó 180 millones de pesos en pagarles salarios y prestaciones). Y no es que las inconsistencias que tenían en las manos fueran pequeñas. Quedaron actas sin revisar con errores de 115 votos (distrito 15 de Jalisco), 205 (México-1), 345 (Zacatecas-1), 395 (Chiapas-9) y hasta 483 (Chiapas-7), sin que los consejeros se inmutaran. Dice ahora Luis Carlos Ugalde, queriendo evadir su responsabilidad (como siempre), que "sería deseable ampliar las causales para dar mayor certeza" (22/VI/06). Pero la ley no sólo facultaba, sino que obligaba al IFE a recontar las aproximadamente 60 mil actas con inconsistencias. Lo que hace falta no son pues nuevas leyes (o no sólo eso), sino voluntad para cumplirlas, lo que no mostró el IFE.

Y justo el Tribunal, en su sentencia del 5 de agosto, reprendió al IFE por su negligencia y descuido en este punto. Le dijo que, por oficio, debió revisar todas las actas con inconsistencias, así fueran de un solo voto. Le reclamó no haber sido exhaustivo, porque con ello se descuidó el "máximo beneficio posible que se pudiera alcanzar en el procedimiento de depuración del recuento de la votación". Sin embargo, el Tribunal no le ordenó al IFE reponer el incompleto procedimiento, pudiéndolo hacer a partir de sus facultades legales para revisar las casillas que quedaron con inconsistencias y que, según su propia evaluación, afectaban la certeza del proceso. En cambio, ordenó revisar menos de 12 mil casillas, que sumadas a las recontadas por el IFE, representaban sólo 25% de las actas con inconsistencias, quedando el 75% restante sin ser revisado por nadie. En otras palabras, ni el IFE ni el Tribunal quisieron contar, y no porque legalmente no pudieran hacerlo.

Pero el Tribunal tampoco supo contar cabalmente. Por ejemplo, dando por sentado que algunos de los votos irregulares podrían estar justificados, cuando los electores equivocan la urna y emiten sus votos en la casilla contigua (o en la básica, respectivamente), el Tribunal concluyó en su dictamen final que las inconsistencias se justificaban mayoritariamente (lo que no está nada claro), pero ni siquiera aplicó ese criterio durante su propia revisión. Al grado que anuló algunas casillas donde encontró inconsistencias determinantes, pero que se neutralizaban con las de su casilla básica o contigua (según el caso), con lo que la inconsistencia respectiva hubiera dejado de ser determinante. Sin embargo, los magistrados no hicieron dicho ajuste.

Un ejemplo: en el distrito 1 de Campeche, las casillas 112 básica y su contigua fueron anuladas, pues en la primera sobraban 23 votos que eran determinantes, y en la segunda faltaban 20 votos, también determinantes. De haber sido neutralizadas —como correspondía— las inconsistencias hubieran desaparecido o dejado de ser determinantes, y ambas se hubieran salvado. Como ese caso, hay muchos. En contraste, quedaron sin revisar muchas casillas que en principio debieron ser anuladas, pues las inconsistencias registradas en el acta respectiva superan la diferencia entre primero y segundo lugares. Por lo cual Ojesto debe incluirse —y a sus compañeros— entre los que "no saben leer, menos sumar". Sólo que algunos de los que no saben leer ni sumar no tienen empleo, o les pagan una miseria, en tanto que otros pueden ocupar los cargos públicos más caros del mundo, con salarios de lujo, jugosas prestaciones y millonarios "bonos de marcha".

21 junio 2007

Impuestos a los graffitis. ¿Impuesto a la protesta?




Las pinturas en aerosol tendrán un gravamen del 50% de aprobarse la reforma fiscal. Cartens, secretario de Hacienda, menciono:

“Se propone establecer un IEPS a la venta e importación de pinturas en aerosol con una tasa de 50% para desalentar la pinta de bienes inmuebles públicos y privados, en algunos casos monumentos históricos, oficinas, fábricas, casas habitación y medios de transpórte público y privado.”

La medida tiene como fin evitar las pintas de contenido social, los graffitis y tags, es decir, limitar la protesta contra el gobierno y a la ves captar más dinero para el mismo gobierno. Pretende matar dos pájaros de un tiro.

Esta medida desde mi punto de vista resultara poco efectiva para controlar estos fenómenos y sólo servirá para captar más dinero, el cual su principal motivo de existencia. La razón por la cual no funcionara es que estos fenómenos son un medio de expresión que responde a necesidades sociales y no económicas. Una marcha de cualquier sindicato no dejara de comprar aerosoles para hacer pintas en edificios y en el mobiliario urbano por que les suba el precio 50%, pues las pintas son una manera de que su protesta continué después de que termino la marcha. Es una manera de dejar huella y que su mensaje llegue a más personas. Muchas de estas protestas tienen algún ideal o un propósito político que no se va a ver impedido porque crezcan los precios.

En el caso de los graffitis y los tags es una historia similar, ya que son parte de las subculturas urbanas. En el Hip-Hop es uno de sus cuatro elementos básicos, y este movimiento es uno de los más populares actualmente en el mundo. Mientras estas expresiones sean populares y tengan reconocimiento social, el precio será lo de menos para desarrollarla.

Dado que muchas de estas expresiones están relacionadas con la protesta social (sobre todo el Hip.Hop relacionado con la protesta social) es más probable que se dispare el encono social contra esta medida y que resulte en un incremento de las pintas contra el gobierno. A pesar del incremento del precio.

Tal vez el único efecto positivo será el incremento de la calidad en los graffitis, ya que estos si requieren gran cantidad de pintura. Entonces, los artistas del graffiti trataran de economizar sus recursos y planearan mejor sus obras y las pensaran más antes de hacerlas.

Dada la popularidad de estas expresiones resulta irrisorio que con un impuesto se impidan. Es equivalente a poner un impuesto alto a los instrumentos musicales para evitar que se haga música. Las personas necesitan de esta expresión y se seguirá haciendo, aunque sea con instrumentos de mala calidad.

En fin, si la razón de este impuesto es evitar las pintas, no cabe duda que el que lo diseño es un economista ortodoxo que piensa que toda la vida de la gente gira en torno al dinero y que al “pegarle” en los bolsillos ya no lo harán. Este es uno de los principales errores de los economistas, que no se han dado cuenta que la vida de las personas gira en torno más cosas que el dinero y que muchas de ellas dependen de los sentimientos humanos, algo que no es cuantificable y que no pueden evitarse dejar de sentir por un impuesto.

Una medida que podría funcionar para evitar el surgimiento de tanto tag y tanto graffiti de mala calidad sería dando educación a los niños y jóvenes sobre su significado, sobre como se hacen, sobre los riesgos y sobre las mejores técnicas para realizarlos. Existen muchos graffiteros profesionales que estarían encantados en dar clases para que este arte callejero no sea tan satanizado. La solución esta en la educación, no en los impuestos.

¿y los mandamientos bancarios cuándo?


20 junio 2007

Ebrad vs Estatuas Humanas

No cabe duda que las injusticias están en cada esquina, inclusive a las puertas del gobierno del DF. Caminaba y me encontré una curiosa protesta de los artistas que hacen “estatuas humanas”.

Para quien no lo sabe el espectáculo de las estatuas humanas es disfrazarse y mantenerse sin moverse ante la vista de todos. Cuando alguien les coloca una moneda hacen algún movimiento o se ponen en alguna posición para foto y es algo que curiosos y turistas hacen con frecuencia. Dependiendo del estado del tiempo se les encuentra en la plancha del Zócalo o bajo los portales de algún edificio del mismo Zócalo. Este tipo de artistas son de lo más común en las zonas turísticas del mundo y alcanzan su máxima expresión en las Ramblas de Barcelona, España.

La protesta era porque la policía local se llevo a uno de estos artistas sin motivo alguno, horas después fue liberado. Al parecer todo se debía a “ordenes de arriba” para retirarlos porque estorban. Estuve presente, como testigo pasivo y mucha gente más, en la negociación entre autoridades y los artistas callejeros. Al parecer se llego a un acuerdo en el que podían realiza su espectáculo sin problemas, aunque los artistas quedaron desconfiados por la expresión de sus caras.

Si lo que los artistas mencionan es cierto estamos frente a otra contradicción del gobierno de Marcelo Ebrad. Los policías retiran artistas callejeros mientras que permiten el ambulantaje en cualquier parte del centro histórico. Además, no cabe duda que no pueden distinguir entre los efectos causados por los ambulantes y los artistas callejeros.

El servicio que prestan las estatuas humanas es el de entretenimiento, sus herramientas de trabajo son un disfraz, una pequeña tarima sobre la cual colocarse y un bote para recoger dinero. No contaminan, no le hacen competencia a otro tipo de espectáculos, pues todavía no se inventa el museo de las estatuas humanas. Tampoco, ocupan mucho espacio, no son molestos y a lo mucho son escasos 5 personajes que realizan esta función en el Zócalo.

En cambio, los ambulantes tienen como insumos mercancía ilegal, pirata o robada (a veces legal) y puestos metálicos que ocupan espacios amplios de calles y aceras. Compiten deslealmente con el comercio establecido, pues no pagan impuestos y se roban la luz. También generan contaminación, la dejar su basura tirada por toda la calle a la hora de levantar sus puestos, evitan la circulación libre de peatones y automóviles, generando transito lento y más contaminación. Se asocian para protegerse y corrompen autoridades para que puedan ejercer el comercio ilegal sin problemas.

Entonces ¿Quiénes deben de permanecer en la calle? ¿Las “estatuas humanas” o los ambulantes?

Pemex no debe ser privatizado.


Hace unas pocas colaboraciones hablaba sobre la “genial” idea de Greenspan de abrir Pemex al capital privado (risas del autor). El día de hoy en el periódico La Cronica apareció una nota con otra “brillante” recomendación sobre como mejorar las finanzas de Pemex, la cual consiste en darle autonomía fiscal para que cotice en la BMV. Esto lo propuso Ernesto Marcos Giacoman, ex director de Pemex. En palabras más mundanas, debemos de quitarle la carga fiscal a Pemex para hacerla una empresa rentable y que cotice en la bolsa para privatizar sus ganancias, es decir, privatizando a Pemex.

La privatización es una herramienta eficiente para que el gobierno se deshaga de empresas que son rentables y que no son estratégicas, pero que no puede prestarles sufriente atención por lo que se vuelven ineficientes con el tiempo. Es una manera cómoda de decir, no puedo, que alguien se ocupe del asunto, porque le ira mejor que a mi.

Pero el caso de Pemex no es el de cualquier empresa, ya que es una empresa estratégica. Hoy en día es la fuente más segura de divisas para el país, la mayor fuente de ingresos para el gobierno y es la empresa que más patentes promueve ante el IMPI. En otras palabras, es un pilar económico de México que para bien o mal permite que el gobierno del país siga funcionando. Esto a pesar de la corrupción y de la tremenda carga fiscal a la que esta sujeta.

En este sentido, tiene algún sentido privatizar los ingresos de Pemex para que únicamente sirvan a los intereses de unos cuantos en detrimento de la mayoría de los mexicanos. La respuesta es no. Pemex debe de servir para el beneficio de la nación, no para el beneficio de unos cuantos.

Se sabe que el principal el problema de Pemex es la tremenda carga fiscal y que impide reinvertir sus ingresos para realizar mayor inversión y mayores ingresos. También se sabe que el segundo problema es la corrupción dentro de la empresa.

Por lo tanto, en lugar de proponer la privatización, se debe proponer reducir sus carga fiscal, obligar por ley a la empresa a reinvertir sus ganancias en inversión y eliminar la corrupción de la empresa. Para esto se requiere que el gobierno federal reduzca su dependencia de Pemex y recaude impuestos por otras vías y de una voluntad política muy grande y de valor para limpiar a Pemex de la corrupción. Esto si queremos que Pemex sirva a la nación y sea un motor del desarrollo o ¿a caso preferiríamos que estuviese en manos de unos cuantos millonarios a los que no les importamos nada?

Finalmente, dejo aquí un Editorial sobre uno de los peores males de México, y es la corrupción. El copiar desde la escuela es una manera de aleccionar a los alumnos en corrupción, eso se debe de eliminar si queremos un país mejor ¿o a caso no?

18 junio 2007

¿Proyecto de nación?

En México se vive una carencia de rumbo, de ideas claras de cómo se desea que sea la nación en el futuro. Se vive día a día para sobrevivir y no para llevar a la nación a buen puerto. Igual es algo exagerado, pues en mi entorno, lo que noto es que se vive esperando a que el extranjero nos rescate con su inversión extranjera. (Que es peor que navegar sin rumbo) En fin, dejo la siguiente nota aparecida en El Universal para su reflexión.


Proyecto de nación
Sara Sefchovich
18 de junio de 2007

Cuando le preguntaron al escritor inglés Ian McEwan qué pensaba de que hoy son los lectores quienes hacen la crítica, respondió: "No me encanta la idea de que la opinión de todos valga lo mismo, la crítica requiere conocimiento, sabiduría y capacidad de juicio". Su respuesta va en el mismo sentido de lo que pensaba el historiador Luis González, para quien "la conciencia pueblerina es lo opuesto del saber universitario".

En cambio, para Daniel Cosío Villegas y Gabriel Zaid, "estar al servicio de la patria no es acercarse a los que están en la cúspide sino al público lector", y de hecho a este último le molesta que la "tribu del espíritu", se sienta "la única preparada para entender y dirigir el progreso de los demás".

Esto viene a cuento porque por mi artículo de la semana pasada, el lector Romeo Ramírez Jiménez me envió un correo electrónico en el que me reclamó mi injusta valoración del viaje del presidente Calderón a Europa (no fue a pasear, me dijo, sino a cumplir compromisos) así como la opinión que incluí de otro lector descalificando el Plan Nacional de Desarrollo.

Tiene razón don Romeo, muchas veces nos vamos por los caminos trillados y no analizamos las cosas a fondo. Decidí aceptar el reto y me puse a revisar el PND.

Y la verdad, me encontré con que no es un plan nacional sino apenas un programa de gobierno y que son los puros lugares comunes, las mismas promesas eternamente incumplidas, las vaguedades que nunca aterrizan en propuestas concretas.

Allí están los viejos conceptos como estado de derecho, crecimiento de la economía, fortaleza de la familia, democracia efectiva, junto con los nuevos términos que hacen concesión a los lenguajes y causas de moda. como desarrollo sustentable, igualdad de oportunidades, equidad de género, la pluralidad y lo incluyente. Una vez más nos juran, sin nada que explique cómo lo van a lograr, que se trata de "avanzar en la transformación de México sobre bases sólidas, realistas y responsables". ¿Cuántas veces nos han prometido lo mismo? ¿Cuántas veces nos han jurado que ahora sí se va a cumplir la ley, a trabajar con transparencia, a cuidar los recursos, a darle educación y salud a todos?

Con perdón del lector, pero no se trata más que de cumplir con el viejo rito instaurado por los priístas de montar un pegote de promesas.

La pregunta de fondo es: ¿por qué tanta incapacidad para elaborar un verdadero plan de trabajo y un conjunto realista y concreto de políticas públicas? Y la respuesta radica en que no hay un proyecto de país. Siguiendo la búsqueda en la que me he empeñado desde hace varias semanas, de encontrar los obstáculos que nos impiden dar el salto, este es sin duda uno de ellos y varios lectores me lo han hecho ver.

Pensemos para atrás: nuestros liberales del XIX se propusieron construir una nación: Juárez se empeñó en crear leyes y Altamirano en impulsar la educación, Molina Enríquez habló de distribuir la tierra para que hubiera una gran clase media de pequeños propietarios laboriosos, los positivistas creyeron que el progreso se lograría trayendo inversiones de fuera y manteniendo el orden adentro y los distintos grupos de revolucionarios tenían objetivos: que cambiaran las cosas o que no cambiaran, que se repartiera la tierra o que se repartiera el poder. Después de la gesta armada, Vasconcelos se planteó la misión de una cruzada educativa que llegara a todos los rincones del país y a todas las personas y los gobiernos priístas se propusieron crear instituciones, industrializar al país y modernizarlo. Hasta los tecnócratas de los años 80 creyeron que el neoliberalismo y la globalización eran la solución. Pero hoy, ¿en qué creemos? ¿Qué nos impulsa?

Nada. Nuestros gobernantes sólo quieren mantener el país a flote como se vaya pudiendo, sin un proyecto a largo plazo ni ninguna idea integral y a futuro, aunque se llenen la boca con esta palabra.

Hace años el antropólogo Guillermo Bonfil lo dijo con claridad: "El problema fundamental que enfrenta el México de hoy es la formulación de un nuevo proyecto nacional. La situación no admite más la búsqueda de soluciones parciales de emergencia y exige un replanteamiento global". Esto es lo que no se ha pensado.

Se hacen planes y se informa de resultados que simulan que avanzamos, pero que sólo son más de lo mismo, siendo que ya no podemos seguir funcionando como sobradamente se ha demostrado que no sirve. Como decía el mismo Bonfil, "Urge construir otro sendero y otra manera de recorrerlo". Mientras eso no suceda, seguiremos, como escribió Eduardo Andere, "deambulando como barco sin rumbo".

sarasef@prodigy.net.mx

Escritora e investigadora en la UNAM

14 junio 2007

Pemex para los mexicanos y otros.


El día de hoy en el editorial de El Universal apareció una nota sobre el futuro de la principal industria de México: PEMEX. El Editorial lo coloco al final. Vale la pena tomarse en cuenta, pues este recurso y sus ingresos deben de estar al servicio de todos los mexicanos y no de intereses particulares y menos de los extranjeros. Esto se da en el contexto de la declaración de Alan Greenspan sobre que debe de hacer México para evitar problemas en el futuro, es decir permitir que los extranjeros inviertan en PEMEX, (un eufemismo para decir que se lo vendan a EUA). El Sr. Greenspan debería de analizar primero bien el problema de México y las consecuencias de lo que dice (pues no faltara quien se lo crea), o tal vez responda a los clásicos intereses de EUA que siempre ha querido apropiarse de nuestro petróleo.
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Es obvio que el gobierno Mexicano debe de reducir su dependencia petrolera y diversificar sus fuentes de ingresos. Además, debe de desarrollar políticas públicas encaminadas a generar una menor contaminación por el uso de combustibles fósiles (recuérdese que el calentamiento global es un problema muy serio), a la vez que los ingresos de PEMEX sirven para crear desarrollo económico en México (eliminación de las desigualdades sociales).

En una extraña declaración y acertada de Gurría (extraña, pues suele apoyar las declaraciones neoliberales y es secretario general de la OCDE) negó que la solución de los problemas fiscales sea la privatización de PEMEX. Tal vez quiera lavar su imagen ante los mexicanos después de los escándalos de nepotismo en la OCDE.

En otra nota aparecida el día de hoy, en El Financiero en línea, se menciona que sólo el 0.4% de la Población Económicamente Activa concentra el 40% de la riqueza, y esta concentrada en la Bolsa Mexicana de Valores. (Véase la nota aquí) Esto me parece grosero, pues durante años se nos ha vendido la idea de que se deben de hacer muchas reformas para alentar el mercado de valore y que esto llevara al crecimiento de la nación. Sin embargo esto no ha sucedido y sólo se sigue concentrando la riqueza en unos cuantos. ¿Cuándo aprenderán las autoridades que el modelo financiero bursátil no es útil para México? En caso de que PEMEX se privatice, seguro lo harían por la vía bursátil e imagínense donde quedarían todos los beneficios de los mexicanos.


EL UNIVERSAL.

PEMEX PARA LOS MEXICANOS.

Aun después de que Alan Greenspan dejó la presidencia de la Reserva Federal de Estados Unidos, su voz sigue cimbrando los centros del poder político y económico cada vez que se hace oír. Ayer sugirió modificar la Constitución mexicana para permitir inversión extranjera en Pemex y evitar una crisis fiscal. Este no es el único camino y representa, en todo caso, la salida fácil.

Hace unas semanas Greenspan causó revuelo al predecir una desaceleración del crecimiento económico estadounidense. Hace unos meses "tiró" la bolsa en Beijing con un comentario.

El dinero suele ser nervioso. Por ello hay que prestar atención a los señalamientos de Greenspan, pero no tomarlos como la verdad revelada.

Como todos sabemos -y Greenspan recordó-, nuestras reservas petroleras disminuyen con la declinación desde 2005 del yacimiento de Cantarell, el más grande del país. Pemex no tiene dinero para hacer más exploraciones porque aproximadamente dos terceras partes de sus utilidades se canalizan al presupuesto nacional, donde representan entre 35% y 40% del gasto. Además, tiene erogaciones muy altas por concepto de pensiones y prestaciones laborales.

Pero esto no quiere decir de ninguna manera que haya que rematar la paraestatal más importante del país.

Es inconcebible un Pemex que no sea de los mexicanos. De todos los mexicanos, es decir, una empresa nacional bajo el control y la supervisión de quienes los ciudadanos elegimos para administrar los bienes de la nación.

La Constitución y las leyes permiten cierto tipo de inversiones, extranjeras y nacionales, en algunos campos de la actividad petrolera, como la exploración en mar profundo, tal y como sucede en otras compañía y países. Esto sucede ya en algunas áreas, y es deseable se explore para otras, pero muy distinto sería traspasara la propiedad nacional en aras de un beneficio de corto plazo.

Es comprensible que desde un punto de vista teórico como el de Greenspan se plantee en términos netamente económicos el futuro de Pemex. Comprensible, pero erróneo.

Pemex debe sanearse, sus operaciones y gestión transparentarse. Hay que darle instrumentos para que se reinviertan sus ganancias en la búsqueda de nuevos mantos petrolíferos para que haya una mayor oferta de crudo, porque eso asegurará el abastecimiento y hará bajar los precios; incluso es recomendable iniciar una discusión de gran calado sobre el futuro energético de México y el papel de la empresa en ese destino.

Todo sin sucumbir al prejuicio de que sólo la iniciativa privada, y si es extranjera mejor, tiene capacidad administrativa, honestidad en la ejecución y eficiencia en la gestión.

Eso no es cierto y para muestras basta Enron, el gran fraude energético estadounidense.

Reconocer los problemas y las limitaciones actuales de Pemex no debe alimentar sino nuestro deseo de mejorar su presente y su futuro.

Lo fundamental hoy es mantenernos dueños de nuestro destino por interés estratégico. Desde esta perspectiva podemos decidir con quién, cómo y cuándo aliarnos si es que decidimos hacerlo para interés de México, de nadie más.

13 junio 2007

Contra los economistas.

"Lo economistas, salvo pocas excepciones, son adláteres de los mercaderes y juntos nos piden, con el mayor descaro, que adaptemos nuestro sistema de valores al suyo. Ni el amor ni la compasión, ni la salud ni la belleza, ni la dignidad ni la libertad, ni la armonía ni el deleite tienen importancia alguna si no se les puede poner precio. Todos ellos son beneficios no cuantificables y generan coste, por ello quedan relegados a lo intrascendente. El modelo económico camina inexorablemente hacia la propia realización, en nombre del progreso, a base de más y más saqueos, destruyendo la belleza y apagando la vida. Sin embargo, paradójicamente, lo que el modelo excluye son las ambiciones y los logros más importantes del ser humano y las exigencias de su supervivencia. " Ian L. McHarg.

Venda su casa hoy y déme su dinero mañana.


Estoy preocupado por la posible privatización de bienes nacionales, esos que se construyeron y pagaron con los impuestos de todos los mexicanos. Voy a explicar el problema con un ejemplo paralelo. Supóngase que usted es dueño de una casa en la que habita y necesita recursos para remodelar sus mobiliarios. Entonces, alguien llega y le ofrece comprarle su casa y que usted no la deshabite y que ahora la rente. En otras palabras, venda su casa, obtenga dinero y devuélvamelo con una renta.

Si alguna persona le proponen esta situación lo más seguro es que no acepte, pues probablemente tener una casa le debió de costar muchos esfuerzos. Además, en el largo plazo el pago de la renta resultaría ser más cara que comprar un nuevo inmueble. Tal vez, esta situación sólo sería aceptable si se esta en problemas financieros de corto plazo graves y se espera que en el futuro sus ingresos aumenten mucho, de otra manera es un error.

En este sentido, el gobierno planea hacer algo similar con algún edificio gubernamental. Planea venderlo, privatizarlo y seguir pagando renta indefinidamente. Esta situación me parece grave en el contexto de México, pues es obvio que no existen problemas financieros gubernamentales graves de corto plazo, pero tampoco existen perspectivas de crecimiento de los ingresos gubernamentales. Al contrario, se espera una reducción de los ingresos gubernamentales en el futuro con la caída de la producción petrolera.

Además, se planea que los ingresos provenientes de las rentas coticen en la bolsa. Esto es mucho peor, pues los inversionistas de este instrumento van a exigir rendimientos altos y buenos, con lo que las rentas cobradas al gobierno podrían subir. El resultado sería menos ingresos y menos servicios públicos para la población, a costa de volver millonarios a unos cuantos.

Esta iniciativa debe de haber sido impulsada desde la BMV, sin duda, y con el único fin de obtener beneficios privados a costa del gobierno. Si la BMV y sus inversionistas están tan interesados en hacer negocios e impulsar al país, porqué no se dedican a financiar a las empresas. Cada año hay menos empresas cotizadas en el mercado de valores, en el año 2000 había 173 empresas y el día de hoy hay 134. Todo el mundo sabe que el mercado de dinero esta dominado por valores gubernamentales y que representa más del 80% del mercado; y que de este segmento es donde provienen la mayor parte los ingresos de la BMV.

En otras palabras, la BMV es parasitaria del gobierno y no cumple el papel de financiamiento de la inversión como en EUA, UK, Canadá, entre otros. El argumento de que prestan al gobierno y este financia a las empresas del país, tampoco es valido, pues sabemos que el gobierno cada año invierte menos en sus empresas y gasta en otras cosas inútiles como spots publicitarios.

Esta propuesta debe de ser examinada a detalle, que se mencione quienes la impulsan, cuales son sus beneficios y beneficiarios y sobre todo cuales son los costos y riesgos. No es deseable ver como los recursos de todos sirven para enriquecer a unos cuantos y ver como el resto de la población se hunde en la pobreza.

Para ver una nota sobre este tema véase aquí.

06 junio 2007

El BID y la broma de los pollos.


El subgerente del Fondo Multilateral de Inversiones, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Fernando Jiménez Ontiveros, mencionó: “En el momento que México garantice solidez y permanencia en los fundamentos de su crecimiento económico, podría revertirse el fenómeno migratorio, y regresarían al país los mexicanos desplazados.” El Economista, 6 de junio 2007.

Bueno, esto si que es una buena broma. Garantizar solidez y permanencia del crecimiento económico del México no garantiza en ningún momento que se revierta el fenómeno migratorio. Esto sólo sucedería si y sólo si el crecimiento se traduce en una disminución de la desigualdad económica. En los últimos años, hemos escuchado declaraciones tras declaraciones que México va por el buen camino (de consenso de Washington), que tenemos fundamentos macroeconómicos sólidos y que el camino a la prosperidad esta asegurado. Todo esto se sabe que son más que eufemismos para decir que los que tienen recursos les va bien y a los que no lo tienen les va mal.

Esto me recuerda cuando un día le peguntaba a una amiga que era el PIB per capita y ella me respondió: bueno es como si hubiera un pollo para comer para los dos y yo me como el pollo. El PIB per capita es medio pollo. Si hay crecimiento económico, igual hasta me como dos pollos y el PIB per capita aumenta a un pollo per capita.

La anterior anécdota sólo pretende ilustrar mi punto, crecimiento económico no es igual a disminución de la desigualdad social. Sólo en la medida que disminuya esta, la migración disminuirá, de otro modo, esto no parara.

El funcionario del BID agrega: "Ningún país puede sentirse orgulloso de tener un alto flujo de remesas, porque éstas, junto con el porcentaje de migración anual, son indicadores de in-eficiencia para crecer." Para ser un alto funcionario, denota una visión parcial del asunto, tiene razón que denota la falta de crecimiento, pero nunca habla de la desigualdad de distribución de los ingresos. Que es la verdadera fuente de la migración.

Tal vez cabría recordarles a los burócratas internacionales y a los políticos del país una máxima mencionada por Maximilien Robespierre:

“De todos los derechos, el primero es el de existir. Por tanto, la primera ley social es aquella que garantiza a todos los miembros de la sociedad los medios para existir; todas las demás leyes están subordinadas a esta ley social; la propiedad no ha sido instituida o garantizada más que para cimentarla; es para vivir de inicio que se poseen propiedades. No es verdad que la propiedad pueda estar en oposición con la subsistencia del hombre”. Discurso ante la Convención Nacional, el 2 de diciembre de 1972.

« La première loi sociale est donc celle qui garantit à tous les membres de la société les moyens d’exister ; toutes les autres sont subordonnées à celle-là ; la propriété n’a été instituée ou garantie que pour la cimenter ; c’est pour vivre d’abord que l’on a des propriétés. Il n’est pas vrai que la propriété puisse jamais être en opposition avec la subsistance des hommes. »,