11 julio 2008

La inversión extranjera directa en México: desempeño y potencial. Una perspectiva macro, meso, micro y territorial,


En los últimos días leí un libro actual muy completo sobre la Inversión Extranjera Directa (IED) en México, el cual coordina el Dr. Enrique Dussel Peters. Este libro me parece un muy buen acercamiento a los efectos que ha tenido la IED en México, desde una perspectiva neutra y lo más científica posible, y fuera de las ideologías dogmáticas a favor o en contra de la misma IED. Tiene varios capítulos que requieren de cierto nivel de conocimientos económicos avanzados para ser comprendidos, aun así, es posible que alguien no versado en estos temas pueda comprender sin muchos problemas las generalidad de este estudio.

Dejo un pequeño párrafo que me pareció muy interesante:

“Importantes sumas de IED buscadora de eficiencia, principalmente de las transnacionales del sector automotriz de Estados Unidos, crearon una industria automotriz mexicana internacional grande (con capacidad para 2 millones de unidades) y competitiva donde alguna vez existió una industria del automóvil pequeña, ineficiente y de baja calidad. Actualmente México provee cerca del 13% de las importaciones de automóviles de Estados Unidos. La IED en nuevas plantas disparo los ingresos por exportaciones, sin embargo, no ayudo tanto como se había esperado al proceso de industrialización de México. Los encadenamientos productivos eran débiles debido a la dependencia de las operaciones de montaje en los componentes importados. Esto provocó a su vez la formación limitada de agrupamientos (clusters). Por esa razón es muy difícil para los ensambladores mexicanos cumplir con la norma de origen de los numerosos tratados firmados por México, además del Tratado del Libre Comercio de Norteamérica (especialmente firmados con Europa y Japón) debido a que la base de proveedores se localiza en el centro de Norteamérica. Esta situación limita severamente en el presente el mejoramiento industrial y tecnológico de la industria automotriz de México. En efecto, las empresas automotrices norteamericanas enfocan su atención a las ventajas estáticas del país receptor (bajos salarios, proximidad geográfica y acceso preferencial al mercado) en lugar de perfeccionar las ventajas dinámicas (tales como recursos calificados y habilidades tecnológicas). El gobierno mexicano no hizo lo suficiente para cerrar la brecha entre las metas industriales que contuvieran ambas metas, atrayendo mayores inversiones de las transnacionales del automóvil (ensambladores de vehículos y fabricantes de autopartes) que todavía no están presentes en el país (lideres de la industria tales como Toyota, Honda y Hundai y sus proveedores globales) e implementando medidas para integrar la base de proveedores y profundizar en la cadena de valor dentro de México. Este caso refleja muchos en las industria de tecnología media de los países receptores que no poseen una estrategia de desarrollo coherente”.

Bibliografía:
Enrique Dussel Peters (coordinador), Luis Miguel Galindo Paliza, Eduardo Loría y Michael Mortimore, La inversión extranjera directa en México: desempeño y potencial. Una perspectiva macro, meso, micro y territorial, México: Siglo XXI Editores: UNAM, Facultad de Economía, Secretaría de Economía, 2007.

3 comentarios:

  1. se me antojo el libro mmm prometo leerlo¡¡
    besos

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    1. Espero que ya lo hayas leido Srta. Maquiavélica.

      Besos.

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  2. Si tienes oportunidad, deberias de hacerlo.

    Saludos!

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