23 julio 2008

Seis maneras de combatir al machismo.

En el blog peruano Kolumna Okupa encontré un breve recetario de cómo combatir el machismo. Ya que se trata de un blog peruano, que algunos de sus argumentos hablan directamente de Perú y que esta escrito por una mujer en primera persona para otras mujeres, me he dado la libertad de modificar los puntos, para hacerlos más breves, más generales y acordes a México. Quien desee leer los originales en su versión extensa puede hacerlo aquí.

1. Definir que es machismo, entender cómo se estructura, cómo se divulga y cómo funciona en México.

2. Ubicar, situar, distinguir y señalar el machismo femenino. El machismo es muchas veces transferido por las propias mujeres en los procesos de crianza. Las mujeres, son sin quererlo, las principales divulgadoras del machismo, a pesar de que son las primeras perjudicadas.

3. Romper con el otro lado del machismo que es el victimismo. Una mujer que se considera a si misma victima deja de ser un sujeto que tome sus propias decisiones y, por lo tanto, permite que los demás —el padre, los policías, la Iglesia, el Estado— resuelvan sus problemas y de esta manera sigue reforzando la cultura del tutelaje. Una verdadera cultura de las mujeres es asumir la conducción de la propia vida. Asimismo, se debe de romper con el modelo de la madre sufriente y dejar de la do el victimismo, para que la mujer pueda asumir su propia voz sin miedo y con ello que construya su propio discurso de vida y anhelos.

4. Reorganizar la memoria histórica e incluir a las mujeres. Entender que durante la consolidación de México no sólo se excluyo al indígena sino también a la mujer del concepto amplio de ciudadanía. Por eso es necesario reorganizar la forma en que se cuenta la historia de México, y del mundo, e incluir a las mujeres que ayudaron a formarla.

5. Buscar que las mujeres sean el centro de las leyes, de las teorías, de los análisis, de las normas éticas. Luce Irigaray lo denomina como la sexualización de la ley, es decir, un status civil propio desde la condición de la mujer, no como excepcionalidad a la ley universal sino como centro organizador de esa ley.

6. Privilegiar tres estrategias características de los movimientos feministas de la región: la autoconciencia, la autodeterminación y el empoderamiento.

3 comentarios:

  1. En general estoy de acuerdo, pero el punto 5 no lo entiendo del todo. Pero suena a un "quitate tú, para que me ponga yo".

    Pero como dije antes, no lo entiendo del todo.

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  2. En efecto, va en ese sentido, aunque no de manera radical.

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  3. primero que todo, las mujeres para ser respetadas, deben demostrar ser autosuficiente y no ser las tipicas necesitadas que incentivan a los machistas

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