20 octubre 2008

Adaptación y degradación.

“El hombre no esta camino a la extinción. Se puede adaptar a casi cualquier cosa. Estoy seguro de que podemos adaptarnos a la basura, la contaminación y el ruido de Nueva York o Chicago. Ésa es la verdadera tragedia (podemos adaptarnos a eso). A medida que nos adaptamos, aceptamos condiciones cada vez peores sin considerar que el niño que nace y crece en este ambiente no tienen oportunidad de desarrollar totalmente su potencial físico y mental. Es vital que nos comprometamos a resolver tales problemas, como sociedad y como nación, no porque nos amenace la extinción, sino porque, si no entendemos que el ambiente nos ésta haciendo, tal vez suceda algo peor que la extinción: una degradación progresiva de la calidad de la vida humana.”

R. Dubos, “Stimulus/Response: We Can’t Buy Our Way Out”, Psychology Today, 1970, 3:10, pp. 20,22, 86,87.

Me parece que esta frase aplica no sólo para el ambiente físico (aire, agua, calles, parques, etcétera) también para el ambiente social (respeto, tolerancia, honestidad, seguridad, etcétera), y es de gran relevancia para México, pues creo que nos hemos acostumbrado a cosas que no deben de ser.

3 comentarios:

  1. Un niño nacido en Nueva York o Chicago con toda "la basura, la contaminación y el ruido" tiene mayores posibilidades de desarrollar totalmente su potencial físico y mental que un niño nacido en cualquier prístina selva o que cualquier niño nacido hace 200 años cuando había bastante menos contaminación y basura.

    La calidad de vida humana no ha tenido ni está teniendo una "degradación progresiva de la calidad de vida", todo lo contrario. Pero hay quienes prefieren aferrarse al mito de un pasado pre industrial donde todo era dicha y felicidad cuando en realidad era de dolor y muerte.

    ResponderEliminar
  2. Tu comentario esta completamente fuera de lugar. El fragmento que estoy colocando se inserta en el campo da psicología ambiental y en dentro del tema de estrés ambiental en las grandes urbes. En este sentido, los estudios realizados han demostrado que este estrés ambiental (sobre todo el provocado por contaminación) tiene efectos severos sobre la salud del ser humano (físicamente y mentalmente). Igualmente, los seres humanos tenemos la facultad de adaptarnos a ese estrés para sobreponernos a él y una de las maneras de adaptación consiste en dejar de contraponernos a los factores que causan este estrés y minimizarlos al punto de pensar que son normales.

    Igualmente, al yo citar al autor no estoy proponiendo volver a un pasado preindustrial. Estoy llamando la atención de que hay situaciones de estrés ambiental (físico y social) que no debemos de acostumbrarnos a ellas y que debemos de exigir que mejoren en todo momento.

    ResponderEliminar
  3. Es difícil no coincidir con Ramón Mier en algunos puntos. Los números son fríos y es un hecho que la esperanza de vida ha venido en aumento constante, particularmente a partir de la revolución industrial. Y también es un hecho que la esperanza de vida es mayor en los paises mayormente industrializados.

    Sin embargo es difícil ignorar el hecho que estamos agotando recursos naturales y produciendo contaminantes a ritmos alarmantes.

    El colapso del medio ambiente ya no pertenece únicamente a fatalistas novelas de ciencia ficción, es un riesgo real y latente, ante el que se tienen que tomar acciones.

    Dentro de las soluciones no figura volver al pasado pre-industrial. Simplemente no hay manera de soportar los números que ahora sumamos. Sin la industria es impensable.

    Pero nuestro destino no es tampoco la evolución biológica. Inevitablemente tendrá un papel en nuestro futuro, pero será tan sólo una pieza más de un complejo rompecabezas. Parte de la adaptación, de la evulución, que evitara (o puede evitar) que nos extingamos es también social, psicológica y tecnológica.

    Y nos adaptamos más rápidamente tecnologica y biológicamente que socialmente. Rescatar respeto, tolerancia, honestidad y seguridad parecieran no ser prioridad a veces, pero si hemos de sobrevir también nos habremos de adaptar socialmente para icluir en las complejas estructuras sociales de hoy esos valores que evitan que nos destruyamos unos a otros.

    ResponderEliminar