05 noviembre 2008

La caída de un secretario.

La lamentable muerte de el secretario de gobernación y de varios encargados de combate al narcotráfico en un accidente aéreo me parece extraña y polémica, porque no se sabe si fue un accidente o un atentado del crimen organizado. Sobre todo, en el actual contexto de una guerra abierta del narco contra el gobierno federal y en medio de fuertes rumores de que Muriño renunciaría a su cargo y contendería por una gubernatura en Campeche. (Recuérdese que había sido “quemado” políticamente por AMLO al denunciar los negocios de su familia con PEMEX)

Ahora si fuese un accidente, esto hablaría muy mal de los encargados del transporte y de la seguridad de los más altos funcionarios del país, sugeriría, negligencia, incompetencia, etcétera. Situación que suele suceder muy a menudo en el gobierno federal debido al nepotismo, amiguismo, compadrismo, etcétera, para nombrar a sus amigos más fieles en lugares claves de la administración pública, en lugar de nombrar a personas competentes. Tal y como lo hizo Calderón con Muriño. En otras palabras, lo sucedido bien podría ser sólo el reflejo de la actual administración.

Si fuese un atentado, la situación es muy grave, pues hablaría de que el combate al crimen organizado ha llegado ya a los más altos niveles (aunque esto ya sucedió con los lamentables atentados de Morelia). En este sentido, es muy probable que lo que se este haciendo para combatir al crimen organizado este dando resultado y por ello se hayan tornado tan violentos. El problema de esto, es que un estado de violencia generalizada, envuelto en un ambiente de crisis económica, generalmente lleva por dos caminos: a la descomposición social o al totalitarismo o posiciones autoritarias (so propósito de detener el crimen).

Si me preguntasen que prefiero, me gustaría que fuese un accidente, por el bien de todos… sólo me quedan algunas dudas: ¿A caso un avión cuando tiene una falla no sigue siendo maniobrable? ¿Por qué elegir tratar de aterrizar sobre una ciclopista y no en alguna calle o en el bosque de Chapultepec? ¿No sería lógico vaciar los tanques de combustible en la caída, para evitar una explosión en la caída? ¿Por qué no hubo llamada de S.O.S?

6 comentarios:

  1. Desgraciadamente, ya no creo en los "accidentes" de este paìs y menos uno de esa magnitud... Hace algùn tiempo estuve trabajando en la Torre de Scotiabank q queda en la contraesquina del lugar donde ocurriò todo y aùn conservo amigos en esa empresa... casi todos dicen q la magnitud de lo ocurrido no es ni la mitad de fuerte de lo q vimos, ni escuchamos, sobre todo en cuanto a heridos y muertos... Accidente o no, a mi lo q me duele es toda la gente comùn q se llevaron entre las patas!!! Q cañòn no???? com dicen por ahì, siempre pagan justos por pecadores... En fin, a ver de q nos enteramos los pròximos dìas...

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  2. No crees que haya sido un accidente por..? o sera que más bien el gobierno federal tiene muy poca credibilidad?

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  3. YO creo que a estas alturas los gobiernos de cada país han dicho "cada uno salve su pellejo"

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  4. Entiendo la paranoia y la desconfianza en el gobierno, pero, al menos en esta instancia, no me parece que el gobierno fuera a encubrir o disimular un sabotaje o acto terrorista del narco o grupo político.

    Ya se vió en Michoacán: el inferir la participación del narco en trágicos eventos de magnitud sirven para demostrar alguna eficiencia en el combate al mismo y como justificación para redoblar esfuerzos. (Que quede en cada uno decidir si este tipo de reacciones son legítimas, como me inclino a pensar que los son, o son sólo propaganda).

    Tus dudas, las que expresas al final del post, son justificadas, es difícil comprender que algo así haya pasado y más difícil explicarse las circunstancias y por qués, sin embargo me ha tocado vivir con ralativa cercanía un hecho semejante y las últimas declaraciones me parecen razonables.

    En las últimas declaraciones preliminarmente se ha declarado un error humano, donde el piloto desconoció (o reaccionó muy lento a) la órden de la torre de reducir la velocidad, lo que ocasionó que el jet lear que cayó quedara atrapado en la turbulencia del vuelo comercial que estaba en ruta delante de él.

    Cuando un avión, especialmente un avión de reacción, queda atrapado en una turbulencia de estas (conocida también como "Wake Turbulence") la aeronave puede pérder altura (varios cientos o decenas de cientos de metros) en apenas unos segundos, puede perder el control completamente e inclusive sus motores pueden quedar deshabilitados.

    Una accidente aéreo similar sucedió el 12 de Noviembre de 2001 (apenas dos mese después de 9/11) cuando el vuelo 587 de American Airlines, a unos cuantos minutos de haber despegado, quedó atrapado en la turbulencia del vuelo que lo antecedía.

    La aeronave, un Airbus A300-600, perdió el control y se deplomó casi instantaneamente en el vecindario Rockaway de Queens, NY, sin que el piloto o alguien más de la tripulación tuvieran oportunidad de informar a la torre, o hacer algo para eliminar combustible o tratar de dirigir el avión a un sitio más seguro, antes de estrellarse a mitad de una zona recidencial. (A algunos varios cientos de metros del lugar del accidente había caminos y carreteras grandes, vías de tren, la bahía este y el mísmo atlántico).

    Yo estaba entre 30 y 50 kms del lugar del accidente del vuelo 587 al momento del mismo y permanecí en área durante varios meses.

    Y bien, se ha reunido un equipo más que competente para esclarecer las causas del reciente accidente en la ciudad de México, esperemos poronto saber si se ratifica el escenario preliminar o se apuntan otras causas.

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  5. La neta, uno está tan paranóide que, aunque fuese accidente, no se cree accidente.

    Saludos

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  6. habrá que esperar y mucho para saber qué pex.....yo no se qué pensar y qué preferir, lo cierto es que últimamente la vorágine de sucesos ya no me permite enfocarme en todos como debiera

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