30 diciembre 2008

Iguanas y policías.

De vez en cuando me suceden cosas muy extrañas que me llevan a lugares un tanto curiosos. El domingo en la noche regresaba del cine cuando me encontré una iguana donde estaciono mi coche. Sí, leyeron bien, una iguana. Una no muy grande, yo diría de meses de nacida, escasamente media unos 20 centímetros. Lo primero que pensé fue: ¡WTF! ¿Una iguana aquí? No reflexione mucho sobre como llego ahí, pero en ese momento creí que si la dejaba donde estaba moriría de frío (son animales que requieren de temperaturas altas para vivir). Conseguí una caja y la tome. La iguana no se movió, sólo abrió los ojos.

Al día siguiente me encontraba un poco angustiado por la iguana, pues no sabía que hacer con ella. Yo no quería tener una en casa, a pesar de la fascinación que tengo por los reptiles. Además, me parecía absolutamente cruel tener un reptil fuera de su hábitat natural y encerrado en un espacio menor que el de sus necesidades naturales.

Preguntado a mis amigos que hacer con ella o a donde llevarla, me entere que la Secretaría de Seguridad Publica del D.F, tiene una Brigada de Vigilancia Animal, la cual se encarga de rescatar animales en peligro o neutralizar a aquellos que pongan en riesgo a los seres humanos. Les llame y me dijeron que podía llevarla, que tenían un biólogo que la revisaría y la canalizaría a la instancia adecuada dependiendo de su condición. Por cierto, que extraño lugar de trabajo para un biólogo (una comandancia de policía), siempre que pienso en los biólogos me los imagino en laboratorios o en ambientes que no tienen que ver con la ciudad.

La brigada se encuentra en la Dirección General de Transito, muy cerca de donde se construirá la plaza bicentenario. Al llegar fue muy extraña la sensación de entrar a un lugar lleno de patrullas y policías dedicadas al control de transito del DF, básicamente por sentimientos encontrados. Por un lado en el lugar se encontraba quienes podían ayudar a la iguana y canalizarla a través del aparato burocrático para que terminase en un lugar adecuado (zoológico, albergue, refugio, etc.) Por otro lado, los policías de transito en el DF tienen una terrible fama de extorsionadores y corruptos; por lo que me daban mucha desconfianza estar rodeado de ellos. Al registrarme para entrar, fui blanco de sus chistes: Mira Fulanito ¿no es cómo la iguana que querías? …saben bien ricas las iguanas en mole… Zutanito, la que el otro día trajeron ya la tienes en tu casa, o ¿no? …etcétera. No pude evitar sonreír, porque sabía que trataban de divertirse a costa mía, pero no les di oportunidad. Esto tuvo su lado bueno, pues elimino rápidamente mis sentimientos de desconfianza y pensé, aquí están relajados y no se encuentran en sus funciones habituales diarias de trabajo en la calle.

Al llegar a la brigada el que me recibió era una combinación entre Cocodrilo Dundee, un policía de transito y un Buki; algo alucinante. El recibió la iguana y se la llevo al biólogo en turno. En fin, el oficial en turno me agradeció haberla llevado y al salir de las instalaciones policíacas el resto de los oficiales también me lo agradecieron, algo que me pareció sumamente extraño. El agradecido era yo porque cumplían con su trabajo.

En fin, extraña manera de cerrar el año.

9 comentarios:

  1. Definitivamente una forma extraña de terminar el año, pero no una forma mala.

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  2. Esta es una de esas historias difíciles de creer, como alguien dijo: "Solo en mi ciudad"

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  3. Ya encontre la explicación de la iguana, unos vecinos venden peces y segun me contaron a veces iguanas cuando alguien se las pide. Asñi que supongo que se les escapo.

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  4. Y vaya q fue extraña la forma de cerrar el año!!! Pero q chido q pudiste canalizarla a un lugar mejor y sobre todo, q bueno q los polis al menos en esa àrea, se dedican a hacer bien su trabajo!!!
    Se q ya te lo dije, pero no me importa: FELIZ 2009!!!

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  5. Gabby,

    Gracías y feliz año para ti también.

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  6. Y bueno, para explicación de donde salió la iguana no está mal, suena altamente probable. Y ahora que lo pienso no te fué nada mal conociendo a mi gente solo faltaba que te hubieran interrogado porque "¿Qué hace usté con una iguana? Que si son especie protegida y que si se necesita permiso especial..." En fin, afortunadamente todo salió bien.

    Mis mejores deseos para 2009.

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  7. Al hablar por teléfono con ellos me preguntaron que si deseaba quedármela, y que si así era, tenía que contar con una factura o nota de compra o con un permiso. Eso ya me sonaba a: yo le puedo conseguir lo que necesita por unos pesos. Antes de que prosiguieran les comente que no quería quedármela, y que por eso les hablaba. Entonces ya me dieron su dirección y a donde ir a dejarla.

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  8. Bravo! No sé si yo hubiera tenido el ánimo para recogerla y emprender las diligencias que tú llevaste a cabo. Muy buena obra.
    saludos

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  9. Emilio,
    Desde mi punto de vista me parece algo natural que todos deberíamos de hacer, aunque no lo había pensado como una buena obra, pero ahora que lo dices creo que lo es………

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