06 diciembre 2008

Sobre la impotencia aprendida y la sociedad mexicana.

En psicología ambiental existe una condición llamada de impotencia aprendida, la cual me parece adecuada para explicar el porqué la sociedad mexicana actualmente no reclama nada de lo que le sucede, el porqué se aguanta, el porqué no exige mejores condiciones.

La condición de impotencia aprendida, es una condición psicología que se genera cuando las personas son incapaces de ejercer control sobre los productores de estrés ambiental. Esta condición psicológica consiste en que el individuo desarrolla la expectativa de que sus respuestas a las condiciones de estrés no alteraran los resultados futuros. Esto crea en el individuo una motivación reducida para responder, dificulta el reaprendizaje a nivel cognitivo de que las acciones personales pueden influir en los resultados, y una depresión emocional.

En este sentido, la sociedad mexicana esta inmersa en un ambiente de estrés muy fuerte: políticos corruptos, cobros abusivos, decepciones deportivas, crimen rampante, desempleo, desastres naturales, contaminación, etcétera. Situaciones que la sociedad no desea y se ha expresado en contra de ellas, como con la marcha contra la inseguridad. Sin embargo, en lugar de que el factor que estresa a la sociedad (ejem. crimen) se haya reducido, ha aumentado. Lo que puede dar lugar a una condición de impotencia aprendida, que haga pensar a la sociedad mexicana cosas como: no importa cuanto me queje, no importa que haga, todo seguirá igual. Mejor me aguanto, no vaya a ser que si reclamo me pase algo malo.

Ahora bien, qué se debe de hacer para superar esta condición. Lo primero es darse cuenta de ella y después entender que las cosas no cambian con sólo una marcha, que es una acción continua, diaria y organizada la que cambia las cosas. De otro modo, la sociedad mexicana no avanzara, se estancara y permanecerá siendo mangoneada por todos.

3 comentarios:

  1. Siento lo mismo que tú, pero me gustaría comentar algo en el sentido de mi participación en el post anterior. Cuando dices que la sociedad es mangoneada, parecería que es mangoneada por sujetos u grupos que son ajenos a ella, o que no la conforman. Lo que quiero decir es que los narcotraficantes, los políticos, los policías, los sindicatos corruptos, los rateros, etc., etc., también son parte de la sociedad, forman parte de una trama muy compleja de relaciones políticas, económicas, culturales, sociales, etc. Si a cada uno de los sujetos que mencioné antes le retiras su estatus de "sociedad" te vas a quedar con una abstracción: un ciudadano.

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  2. De acuerdo, todos ellos pertenecen a la sociedad mexicana, y en realidad me refiero todas aquellas personas de la sociedad que no son parte del poder (gubernamental, empresarial o criminal). No es exactamente un ciudadano, pues este suele estar relacionado con la mayoría de edad, ni a la sociedad civil, porque esta se restringe a asociaciones civiles y sociales; tal vez la acepción de pueblo sea la más adecuada.

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  3. No recuerdo la cita exacta ni su autor, pero era algo así como "el ser humano soporta todo excepto lo insoportable".

    México dista de ser Zimbabwe, supongo que casi tanto como dista de ser Nueva Zelandia.

    Cada vez menos, pero todavía el sistema de dádivas y privilegios sigue funcionando para muchísimos mexicanos, porque la impunidad es algo que no se combate por temor a dejar de beneficiarse de ella. Porque no nos atrevemos a exigir, por miedo a que nos exijan.

    Las marchas no cambiarán nada, en eso tienes razón, pero el cambio no se puede dar a nivel social a menos de que exista un cambio INDIVIDUAL y que abandonemos de una vez por todas el mito de que "la solución" nos la tendrá que ofrecer otro.



    Lo primero es darse cuenta de ella y después entender que las cosas no cambian con sólo una marcha, que es una acción continua, diaria y organizada la que cambia las cosas. De otro modo, la sociedad mexicana no avanzara, se estancara y permanecerá siendo mangoneada por todos.

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