20 enero 2009

Línea 12 del metro, tren suburbano y conflictos políticos.

Leer entre las líneas de la política mexicana es muy complicado, por el simple hecho de que se deben de interpretar sus acciones, dada su falta de honradez. En este sentido, el GDF ha argumentado que la construcción de la línea 12 del metro de la Ciudad de México se esta realizando para beneficio de la población como principal motivación. No obstante, dudo mucho que esta sea su principal motivación.

El actual jefe de gobierno del DF es Ebrard, personaje sumamente cercano a Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ex jefe de gobierno del DF, creo que tiene más motivaciones políticas que sociales para construir la línea 12 del metro.

Por un lado, durante el sexenio de AMLO no se construyó un solo kilómetro de líneas del metro, pues se argumentó que era muy caro y que ni el Estado de México ni el Gobierno Federal deseban compartir los costos financieros. AMLO como bien se recordara se peleó con el gobierno federal (con Fox) y con los gobiernos priistas (Edo. México); y Ebrard decidió seguirle el juego y nunca se ha reunido ni hablado con el jefe del gobierno federal Felipe Calderón. Dada estas batallas políticas AMLO-Fox, la cooperación con el gobierno federal en materia de transporte se redujo al mínimo. Además, AMLO priorizó el transporte privado con la construcción de los segundos pisos e impulsó el metrobús como alternativa al metro, puesto que éste es 10 veces más barato de construir, aunque sin su capacidad de transporte de personas.

No obstante la resistencia del gobierno de AMLO para crear sistemas masivos ferroviarios de transportes, el gobierno federal junto con el gobierno del Edo. de México impulsaron la construcción del ferrocarril suburbano, al cual se adhirió el GDF antes de que AMLO y Fox comenzaran a pelearse continuamente.

Estas políticas de movilidad en la Ciudad de México fueron muy disímiles, por un lado, una que priorizaba el transporte particular y otra que alentaba el transporte público. Sin duda, de estas políticas la más exitosa ha sido la impulsada por el gobierno federal, con el tren suburbano, en comparación del fiasco que resulto para la imagen de AMLO la construcción de los segundos pisos.

En este contexto político se inserta decisión del gobierno de Marcelo Ebrard de construir la línea 12 del metro. Me parece que su decisión responde más a motivos de índole políticos, que debido a las necesidades de la ciudad. Esto se debe a que necesitaba desmarcarse de su antecesor, demostrando que el si impulsaría el transporte masivo de pasajeros, con el motivo de que los electores no lo liguen a estas malas políticas urbanas de su predecesor. Asimismo, señalaría que el gobierno del DF también se preocupa por brindar medios de transporte masivos a la ciudad, y que no sólo es el Gobierno Federal puede hacerlo, esto con el fin de no perder votos en la Ciudad de México, bastión del PRD. Por si no fuese poco, se le nombro línea dorada a la nueva línea del metro, y se le ligo inmediatamente a las obras para conmemorar los festejos del bicentenario de la independencia de México. Obviamente, con el fin aprovechar las festividades y ganar aceptación entre los votantes.

Ahora, curiosamente después de anunciada la construcción de la línea 12 del metro, el gobierno federal anuncio la construcción de dos líneas más de tren suburbano, las cuales se terminaran justo a tiempo para los festejos del bicentenario ¿Coincidencia? No lo creo. Muy probablemente estas acciones vayan encaminadas a opacar la línea 12, ya que esta se tardara más en construir y se inaugurará hasta 2011.

El problema de esto, es que se hacen cosas correctas por los motivos incorrectos, en otras palabras, se construye infraestructura necesaria para solucionar los problemas de movilidad de la Ciudad de México, no porque respondan a un proceso de planeación urbanística preciso y consensuado entre todos los gobiernos involucrados (DF, Municipios, Gob. Federal y Edo. Méx.), sino porque se trata de una competencia por el poder. Esto lamentablemente no dará como resultado la infraestructura de transporte público que requiere la Ciudad de México y sólo generaran soluciones a medias.

En la medida en la falta de planeación y descoordinación entre gobiernos se agudice, los que la pagara serán los ciudadanos. Para evitarlo el único camino es exigirles que trabajen adecuadamente como equipo, pues es para beneficio de la ciudadanía, no de ellos.

4 comentarios:

  1. Me parece que pedir en estos momentos una clase política que no vea por ellos y vea por la ciudadanía es ingenuidad pura. Los políticos van a ver siempre por ellos, la motivación es ganar y mantenerse en sus puestos y es ahí donde la gente tenemos un poco de poder. Este post es un ejemplo de falta de coordinación en políticas de transporte sin embargo, en todo el país y en todos los ámbitos hay esta descordinación. A mí lo grave no me parece que sea el que se hagan estas obras con fines políticos o para "endulzar" a los votantes, de hecho lo veo normal y congruente con lo que es ser un político; lo grave es la descoordinación y ahí es donde cada quien quiere ser la estrella. Pero el tren suburbano es un ejemplo claro de como se puede coordinar los políticos por la misma ambición, estuvieron involucrados Peña Nieto, Calderón y Ebrard. De hecho yo relacionó más este proyecto con el gobierno del Estado de México, entiéndase Peña Nieto, que con el gobierno federal, entiéndase PAN.

    Abrazo.

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  2. Ciertamente aquellos en el poder deberían trabajar en conjunto y por la ciudadanía, que es para lo que fueron elegidos.

    Pero mientras esto sucede, mientras los gobernantes y legisladores ven por intereses partidistas en lugar de atender las necesidades ciudadanas hay dos caminos, uno es atacarse mutuamente, descalificándose y bloqueándose, el otro es competir a ver quién hace más (¿y mejor?) en un afán de ganar votantes.

    Uno de los dos caminos frena el desarrollo y causa estancamiento y rezago, el otro es altamente ineficiente, pero avanza, lentamente, en dirección de proveer algún servicio a un sector de la población civil.

    No, no es conformismo, debemos exigir que dejen de lado intereses partidistas y que trabajen como deben, buscando lo mejor para el pueblo, y mientras eso sucede, mientras los ponemos en órden y esto empieza a caminar como debiera, no puedo dejar de sentir cierto alivio en que de los males no hayan escogido el peor, en que de lo perdido, algo se vaya a recuperar.

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  3. Un día platicando con el Lic. Genaro Rosalino García, empresario del transporte público de Ecatepec, me platicaba el fiasco que había resultado el tren suburbano por su mala planificación y ser una obra política y no de infraestructura. Me decía que es un elefante blanco, ya que está subutilizado y con la gente que lo emplea apenas sale, si es que es así, para los gastos mínimos de operación.

    Una gran obra vacía de ideas y de gente, como otras que siguen construyendo en el Estado de México.

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  4. Mujer Maravilla,

    En efecto existe una descoordinación permanente entre gobiernos, además de una falta de visión a futuro, es decir, no existe planificación. Esto se debe en buena medida a que no existen mínimos aceptables de que se debe y que no se debe de hacer entre los políticos. En países más democráticos los mínimos son nuestros ideales, como primero responder a las necesidades de la ciudadanía y después mirar por sus propios intereses.

    Générique,

    “Uno de los dos caminos frena el desarrollo y causa estancamiento y rezago, el otro es altamente ineficiente, pero avanza, lentamente, en dirección de proveer algún servicio a un sector de la población civil.”

    Totalmente de acuerdo.

    Rafael,

    Se que se encuentra subutilizado, pero esto se debía a que no había sido completado. Ahora que abrieron la terminal de Cuautitlán esta situación debería de haber cambiado.

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