08 febrero 2009

¿Qué debería proponer hoy la izquierda en todo el mundo?

"Básicamente hay tres izquierdas en el mundo. Hay una vendida, que acepta el mercado y la globalización en sus formas actuales y que quiere simplemente humanizarlas por medio de políticas sociales. Para esa izquierda, solo se trata de humanizar lo inevitable. Su programa es el programa de sus adversarios, con un descuento social y una renta moral y narcisista. Hay otra izquierda, recalcitrante, que quiere desacelerar el progreso de los mercados y la globalización, en defensa de su base histórica tradicional (los trabajadores sindicados de grandes empresas industriales). Y hay una tercera izquierda, la que me interesa, que quiere reconstruir el mercado y reorientar la globalización con un conjunto de innovaciones institucionales. Para esa izquierda, lo primero es democratizar la economía de mercado, lo segundo capacitar al pueblo y lo tercero, profundizar la democracia. Yo entiendo ese proyecto como una propuesta de la izquierda para la izquierda. Diría, con un lenguaje provocativo y algo teológico, que la ambición de esa izquierda no es humanizar la sociedad, sino divinizar la humanidad. El objetivo es elevar la vida común de las personas comunes al plano más alto. Y todo lo que se hace en materia de lucha contra la desigualdad es accesorio a esto. Rousseau dice en algún lugar: ellos no consiguieron ser hombres; entonces, decidieron ser ricos. Nosotros, la izquierda, no queremos eso, queremos que sean hombres."
Roberto Mangabeira Unger

Vía: El País.

6 comentarios:

  1. Creo firmemente que los deberes de una sociedad y en particular del Estado, es brindar el ambiente y herramientas necesarios para que cada ser humano pueda realizar lo que a cada quien nos dicta nuestra conciencia "alma". Sin embargo, viviendo en México y no conocer otra cosa, me parece muy poco probable que esto se dé a través de partidos políticos o ideologías políticas aterrizadas. No veo a un PRD, PT, etc. materializando lo que tú comentas, tratar a los votantes como seres humanos.

    SALUDOS.

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  2. Los partidos políticos en México distan mucho de estar cerca de la ciudadanía (independientemente de su ideología) y en realidad se han convertido en pequeñas mafias que pelean por el poder a costa de nosotros. En este sentido, no debemos de estar esperando que ellos huyen un cambio, nosotros tenemos que hacerlos cambiar para nuestro bien.

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  3. Y ¿dónde está "esa" izquierda? ¿y en que se diferencia de algunos partidos de derecha?

    Me parece que cualquier extremo está destinado a fracasar, por aquello de que "Poder absoluto...", y que cualquier partido que tienda al centro, por la derecha o por la izquierda, propondrá más o menos lo mismo, con sus matices, sí, rojos o blancos, pero al fin con bastantes coincidencias.

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  4. La izquierda de la llamada tercera vía también está agotada. Ahí tenemos a Tony Blair y su laborismo o tercerviísmo.

    La izquierda tiene que oponerse abiertamente a la economía de mercado pero buscando profundas bases demócraticas.

    Nuesto buen articulista se equivoca en el orden de las Prioridades. No se puede democratizar la Economía sin antes profundizar en la democracia, en un Estado verdaderamente democrático la economía y las relaciones de mercado pueden comenzar el cambio, no al revés.

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  5. Me cuesta mucho creer que en México se puede hablar de una verdadera izquierda; al menos en el PRD que sería el más viable a obtener el poder en próximos años. Jesús Ortega se convirtió en el judas de la política; vendió a su partido a costa de su presidencia. A ver como le va en las próximas elecciones.

    Saludos, a ver si pasas a checar mi blog.

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  6. Don Isteri,

    No estoy tan seguro que Mangabeira se refiera a la tercera vía, la cual coincido contigo, esta agotada. Aunque tocas un punto muy interesante, si primero democratizar la economía o primero comenzar por la democratización pura del Estado. Es interesante porque muchos han usado de argumento para justificar dictaduras como la de Pinochet que primero se debe de dar libertad al mercado y después esta generara libertad política, por el auge económico de las clases medias que buscaran mayores libertades y beneficios para si mismos. No obstante esta visión del mundo no toma en cuenta que al primero liberalizar la economía en sociedades antidemocráticas y polarizadas sólo concentra más el poder (riqueza y política) en unas cuantas manos, haciendo más difícil la democratización.

    En ese sentido estoy de acuerdo contigo, primero lo primero, democracia en el Estado, pero esta también debe de estar acompañada de democracia económica, de otra manera las estructuras económicas monopólicas permanecen en prejuicio de la sociedad.

    Ahora bien, Mangabeira habla desde el contexto Brasileño, un país que se considera actualmente democrático y con profundas desigualdades sociales, por eso se aventura a poner como prioridad la democratización de la economía. Situación que considero tiene ciertos paralelismos con México.

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