14 mayo 2009

Inequidad de ingresos, salud y desarrollo económico.

Conozco algunos economistas que mencionan que lo primero es la generación de riqueza bajo cualquier forma, sin importar que se concentre, y después tratar de repartirla. Generalmente este tipo de argumento lo hacían para justificar la fortunas de los mega millonarios del país y sus monopolios.

Este argumento siempre me ha parecido carente de sentido. Esto debido a que en la medida que se concentre el ingreso en unos pocos, estos mismos acumularan poder (económico y político) y harán todo lo posible por evitar perderlo. Me parece inverosímil que un día Azcarraga o Slim decidan por ellos mismos, en base a una conciencia social, separar sus empresas porque han acumulado demasiada riqueza y ahora tienen que repartirla. Dada esta situación, este tipo de modelo de crecimiento difícilmente llevara a una sociedad más igualitaria. Me parece que reducir la inequidad de ingresos es un requisito para el desarrollo económico, no un resultado del crecimiento económico.

Ahora bien, el día de hoy leí una reseña del libro The Spirit Level: Why More Equal Societies Almost Always Do Better, en el cual se señala que las sociedades igualitarias, no sólo son más felices, tienen mejor desempeño económico. Las conclusiones las deriva de cruzar los datos de salud y problemas sociales contra los de ingreso y de desigualdad de ingresos. En los países más desiguales (en términos de ingresos) los problemas de salud (física y mental) son más persistentes y comunes, mientras que en los países igualitarios esto no sucede. Este es el caso de los países escandinavos y de Japón.

Los que hayan viajado por los países escandinavos no me dejaran mentir, son países muy seguros, en los que difícilmente uno se estresa por temor a ser asaltado o por carecer de servicios de salud, situación que no podría asegurar que pasara al viajar por cualquier parte de América Latina e inclusive dentro de México.

Esta reseña igualmente menciona algo que se conoce desde hace mucho tiempo, pero que suele ser rechazado o subestimado. La desigualdad de ingresos afecta la salud de todos por igual, no sólo a las personas pobres que no pueden pagarse tratamientos:

“Richard Wilkinson, a professor of medical epidemiology at Nottingham University, and Kate Pickett, a lecturer in epidemiology at York University, emphasise that it is not only the poor who suffer from the effects of inequality, but the majority of the population. For example, rates of mental illness are five times higher across the whole population in the most unequal than in the least unequal societies in their survey. One explanation, they suggest, is that inequality increases stress right across society, not just among the least advantaged. Much research has been done on the stress hormone cortisol, which can be measured in saliva or blood, and it emerges that chronic stress affects the neural system and in turn the immune system. When stressed, we are more prone to depression and anxiety, and more likely to develop a host of bodily ills including heart disease, obesity, drug addiction, liability to infection and rapid ageing.

Societies where incomes are relatively equal have low levels of stress and high levels of trust, so that people feel secure and see others as co-operative. In unequal societies, by contrast, the rich suffer from fear of the poor, while those lower down the social order experience status anxiety, looking upon those who are more successful with bitterness and upon themselves with shame. In the 1980s and 1990s, when inequality was rapidly rising in Britain and America, the rich bought homesecurity systems, and started to drive 4x4s with names such as Defender and Crossfire, reflecting a need to intimidate attackers. Meanwhile the poor grew obese on comfort foods and took more legal and illegal drugs. In 2005, doctors in England alone wrote 29m prescriptions for antidepressants, costing the NHS £400m."

Lo que finalmente me recuerda, que la contingencia sanitaria saco a la luz todas las carencias y desigualdad del sistema de salud nacional…¿Seguiremos dándonos el lujo de tener una sociedad inequitativa y tener una pésima calidad de vida?

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