07 julio 2009

Voto nulo ¿Éxito o fracaso?

Sin duda el que el voto nulo haya alcanzado cifras históricas en esta elección, siendo el DF donde este llego hasta el 10% de los votos, habla de un avance notable de esta propuesta. La pregunta es si esto se puede considerar un éxito, para Gerardo Esquivel el que el voto nulo haya sido del 5.8% a nivel nacional significa una derrota para los anulistas. En cambio, para varios promotores de esta forma de protesta los resultados son interpretados como todo un éxito, a tal grado, que ya están organizándose para una nueva agenda de acción política.

Por mi parte, yo no diría que son un fracaso, pero tampoco un gran éxito. Por un lado, se puede decir que no es un gran éxito al no alcanzar cifras abrumadoras que le quitasen la legitimidad a la partidocracia. 20% o 30% de votos nulos pondrían a temblar hasta los partidos grandes y pondrían en jaque al sistema cleptocratico nacional. Por otra parte, fue un éxito por dos razones. La primera, la propuesta nacida espontáneamente de diversas personas y organizaciones, y apoyada por diversos intelectuales, alcanzo niveles de discusión pública sin precedentes. Lo que obligó a muchos partidos a confrontar el descontento ciudadano y tomar en serio a los anulistas. Segundo, le mostro a la ciudadanía que es posible organizarse fuera de los partidos políticos y hacerles un contrapeso importante; lo suficiente para que comiencen a tomarnos en cuenta. (podría ayudar al surgimiento de una sociedad civil fuerte).

Ahora bien, si como sociedad queremos mejores gobernantes la única opción es seguir presionándolos. No basta con ir a votar y anular una vez o asistir a una marcha masiva, se trata de un compromiso diario en el cual exigir a los que nos gobiernen que lo hagan bien. Esto se hace a través de la rendición de cuentas, mediante las críticas públicas a sus acciones, a realizar contrapropuestas, a tocar puertas, a protestar, a informarse y compartir, organizándonos, etcétera. Las formas son variadas, pero se tienen que hacer. De otra manera el pasado que creó todos los vicios que tenemos (corrupción, pobreza, clientelismo, crimen, etc.) volverá; el primer aviso ya llego…o acaso ¿es lo que queremos?

4 comentarios:

  1. Hola,

    Yo no siento que los partidos políticos hubiesen escuchado a los anulistas, pues no veo una demanda clara entre ellos (una demanda que pudiera responderse), más allá de cierto desprecio -moral principalmente- hacia todo lo que es la política. Está la iniciativa de Martí que firmaron candidatos de varios partidos (iniciativa que me parece tiene derivas nocivas), pero no creo que Martí represente a los anulistas.

    saludos

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  2. Emilio,

    En efecto, fue una cosa más de que le pusieron atención al "movimiento" anulista y emprendieron campañas contra él. Antes de las elecciones podías ver como diferentes partidos sacaban spots en los que desestimaban el voto nulo, que fue un signo de arrogancia. Conforme la elección se acercaba algunos políticos cambiaron su discurso y comenzaron a decir que harían suyas las propuestas de los analistas, pero dudo mucho que eso haya sucedido. De una u otra manera esto es una muestra de que tomaron en serio a los analistas y no lo vieron como algo marginal. Inclusive, creo que el PSD perdió su registro en buena medida por el voto nulo

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  3. Dices "las propuestas de los anulistas", pero no sé cuáles sean estas propuestas. Muchos intelectuales han intepretado de manera distinta el voto nulo (como demandas de reelección de senadores o diputados o crítica la reciente ley electoral), pero hay que insistir en que estos son ejercicios de interpretación. A mí me parece que entre los anulistas había un rechazo o desprecio moral hacia la política, no mucho más; y me parece que creer que esto puede ser escuchado por los partidos es más bien ingenuo.
    saludos!

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  4. Emilio,

    Tal vez la palabra “escuchado” no sea la más correcta, pues implicaría que el mensaje lo recibieron y lo razonaron, algo que es poco probable. En efecto, la respuesta de los partidos fue más de rechazo hacia los que los rechazaban (algo lógico), y dado lo amorfo y diverso del movimiento no pudieron capturar alguna propuesta de los mismos directamente. Por eso recurrieron a los analistas políticos, que como bien dices, hicieron un ejercicio de interpretación. En este sentido, los partidos tomaron en cuenta más a sus analistas políticos que al movimiento anulista.

    saludos!

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