19 octubre 2009

EU: el arte de culpar al vecino

EU: el arte de culpar al vecino
Editorial de El Universal.

Durante 25 años los políticos estadounidenses han basado su guerra contra las drogas en una suposición simple, que para erradicar el consumo de narcóticos entre sus ciudadanos basta con eliminar a los productores y traficantes que viven en el patio trasero. El negocio para los demagogos de esa nación, hasta muy recientemente, salió redondo: elección tras elección hicieron campaña alardeando sobre sensibilidad hacia las víctimas de drogadicción, mientras proponían invertir más dinero, comprar más armas y enviar más agentes de la DEA a México y Colombia.
Todos los asesores y expertos en el tema han escrito y declarado durante este mismo periodo que luchar contra la oferta, sin combatir la demanda, no sirve. Sin embargo, esta lógica —calificada de academicista— en nada pudo con los réditos de transferir la responsabilidad del creciente número de adictos a sus vecinos latinoamericanos. Y todo para no admitir ni pagar los costos a la hora de resolver un problema doméstico de salud.

Ahora que este fenómeno pasa a ser un expediente relacionado con la seguridad nacional, y ya no sólo con las adicciones, la hipocresía de estos políticos terminará por derrumbarse. A golpe de realidad se ha desvanecido el muro entre el patio trasero y la casa principal. Por haber ignorado lo obvio hoy los colombianos y los mexicanos que antes no pudieron erradicar, se han nacionalizado estadounidenses y se fueron a vivir a la recámara principal, han tomado la cocina y se despachan a lo grande en el salón familiar.

Al dedicarse a combatir la oferta en vez del consumo, las políticas impartidas desde la Casa Blanca hicieron que se desbordara el narcotráfico. Todas las facturas que antes quisieron ignorar les van a caer encima y de una sola vez. Y a nosotros los mexicanos también, por haber entrado a este juego equivocado de manera incondicional e inopinada.

Narcos corrompen autoridades de EU
Corrupción abre las puertas del sur de EU
La “vida loca” al servicio del narco

14 octubre 2009

Fraude con los postes de energía eléctrica.

Desde hace unos meses atrás he visto intensificarse el fenómeno de postes de luz abandonados en toda la Ciudad de México. La mayor parte de ellos siguen en su lugar. La única explicación lógica es corrupción. Cada poste de luz instalado que existe en la calle tiene diferentes costos: costos de manufactura, de transportación, de instalación, de mantenimiento y de desecho. Al dejarlos en la calle alguien se está quedando con el dinero que correspondería a los costos de transportación e instalación. Si esto se hace por cientos, la cantidad ganada puede ser grande para el responsable.

..y luego se preguntan él porqué acusan al Sindicato Mexicano de Electricistas de ser los culpables de la ineficiencia de Luz y Fuerza del Centro.









12 octubre 2009

Sobre Luz y Fuerza del Centro.

La liquidación de Luz y Fuerza del Centro decretada por el gobierno federal ha sido altamente polémica. Por un lado es cierto que la empresa está gobernada por un sindicalismo parasitario, la cual prácticamente está quebrada y sólo se mantenía gracias a las transferencias gubernamentales. Los datos proporcionados por Schettino evidencian esto:
Por otro lado, no cabe duda que el gobierno de Calderón ha aprovechado para quitarse de encima a uno de sus principales enemigos. Un enorme sindicato que vive de recursos públicos y que apoya a su principal enemigo político: López Obrador. Al mismo tiempo que puede resolver un problema financiero del gobierno federal, causado por el excesivo incremento en sueldos y salarios desde la administración de Fox.

Es claro que la decisión de Calderón más que económica, tiene un fuerte componente político. Si fuese de otra manera y se tratara en realidad de atacar al sindicalismo parasitario de México, hubiese limpiado primero a Pemex y desbarataría el sindicato liderado por Elba Esther Gordillo.

06 octubre 2009

¿Tenemos algo qué celebrar?

En estos momentos de crisis económica, política y social en México me parece un insulto que se tire el dinero en los festejos del Bicentenario cuando hay necesidades más apremiantes. El mejor ejemplo es la construcción de una “Fuente Monumental Memoria del Agua” en Tabasco para recordar la inundación. ¿No sería mejor usar ese dinero para construir o mejorar los diques de la ciudad? o ¿Dar apoyos a todos los damnificados? … ¿Tenemos algo qué celebrar?