20 mayo 2010

Guerra perdida: Calderón sin logística e infraestructura para enfrentar al narco.

En México se ha implementado una política agresiva contra el crimen, específicamente el narcotráfico. No obstante, esta política que bien puede ser necesaria en un momento dado, es totalmente inútil si el sistema de impartición de justicia y policial no funcionan como deberían, ya que estos son la base para combatir el crimen. Sin policías, no se puede contener diariamente el crimen y sin un sistema judicial no se puede castigar a los criminales.

El gobierno de Calderón antes de haberse aventurado a una confrontación frontal con el narco debió haber resuelto primero esto para asegurar el éxito en una confrontación de este tipo. Algunas cosas que debió de haber hecho Calderón antes son:

1)Crear un registro nacional de los policías de todo el país, para saber con quienes se cuentan y dónde están, y así poder generar coordinación verdadera entre todas las fuerzas.

2)Asegurar salarios buenos a los policías, buen entrenamiento y buen equipo, para tener fuerzas profesionales, equipadas, motivadas y poco corruptibles, para enfrentar al crimen organizado.

3)Un sistema que vigilara la corrupción de las policías de la nación, para castigar que cooperen con el crimen.

4)Un sistema judicial efectivo y eficiente. Esto implicaría que los criminales llevados a juicio no corrompan a esta parte del sistema.

5)Prisiones que en realidad funcionen para castigar y readaptar a los criminales para una vida social no criminal, en lugar de entrenarlos para ser mejores criminales o como su refugio temporal, como en el caso de los extorsionadores telefónicos y secuestradores.

Si estas condiciones, el sistema de implementación de justicia resulta “poroso” que llevan a que los criminales con recursos puedan escapar fácilmente al mismo, o inclusive aprovechar a su favor como en el caso de las prisiones.

En términos económicos, la guerra ha sido una mala inversión pues los resultados serían mejores si primero se hubiera solucionado esos “poros”.

Inclusive en términos militares, comenzar una guerra sin una base logística adecuada resulta un suicidio y una guerra perdida desde el inicio.

Esta guerra es equivalente a invadir un país sabiendo que los proveedores de alimentos del ejercito van a dejarlos y comenzar a venderle al enemigo, porque paga más. Es decir, una guerra perdida desde el inicio por falta de logística militar.

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