07 junio 2010

Planta de incineración de Maishima, Osaka.

En Japón uno de los problemas ambientales más grandes que han tenido ha sido el rápido crecimiento de la población y con ello la gran cantidad de basura generada, ya que Japón no tiene tanto territorio para hacer rellenos sanitarios como en otras partes del mundo, así que la solución que han encontrado para lidiar con los desechos sólidos ha sido incinerarlos para que pierdan peso y volumen. La siguiente gráfica ejemplifica muy bien lo anterior y se refiere a la Ciudad de Osaka, y se observa como se ha incrementado la basura generada y casi toda ella ha sido incinerada.


El proceso de incineración es tal que sirve para generar energía eléctrica para las ciudades.

Tal vez la más curiosa de todas las plantas japonesas de incineración de es la de Maishima, en Osaka, por su diseño. Este fue hecho por el artista Friedensreich Hundertwasser a petición del gobierno de Osaka. La razón de esto es que los ciudadanos de se oponían a la construcción de una planta de incineración por las supuestas externalidades negativas que genera (malos olores y contaminación). Externalidades que no genera, debido a la tecnología usada. Para convencer al público el gobierno contrato al artista para el diseño con el fin de que creara una externalidad positiva, es decir, un diseño atractivo para los ciudadanos y que disfrutaran de él y así se accediera a la construcción de la planta.

Hundertwasser fue elegido porque en Viena había hecho una remodelación de una planta de incineración. Cabe aclara que los diseños de Hundertwasserse inspiran en las líneas de la naturaleza y ciertas cosas que recuerdan a los dibujos de un niño, lo que genera un efecto divertido. El resultado es bastante sorprendente en vivo, sobre todo tomando en cuenta lo gris de la ciudad de Osaka.

Lo más impresionante de todo, es que a unos kilómetros de la planta de incineración están construyendo con las cenizas restantes islas artificiales (En las cuales tienen amplia experiencia, como el caso del Aeropuerto Internacional de Kansai). Islas que cuenta con su propio sistema de tratamiento de aguas en lo que se completa el relleno sanitario y posteriormente venden el nuevo suelo para recuperar el costo de construcción y tratamiento. La tecnología y diseños son admirables sin duda para enfrentar los problemas ambientales.



Como último tema me queda la impresión de que en Japón no se ataca la fuente de los problemas ambientales, es decir, el estilo de vida consumista, por el contrario, desean mantener ese nivel de vida (alto consumo y alta generación de desechos), pero con responsabilidad ambiental. Situación que me parece insostenible a largo plazo, pues no existen los recursos en el planeta para ello.

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