08 julio 2010

¿Quién son los “pueblos” desarrollados?

Un mexicano me platicó hace unos días que mientras cruzaba una calle en Tokyo, una persona de edad avanzada perdió el equilibrio y cayó al suelo, golpeándose fuertemente, pues traía cosas en las manos y no pudo amortiguar su caída. Traía lentes y estos botaron por el piso. El señor no podía levantarse por sí mismo, un poco por el golpe otro tanto por su edad y él no poder ver nada. Los japoneses pasaban de lado sin prestarle ayuda y en su prisa por cruzar la calle, arrojaron los lentes del señor aun más lejos. Él se acerco rápidamente junto con una chica en edad de acudir a la universidad. Lo levantaron, recogieron sus cosas y lo llevaron a la acera.

La cara del señor estaba bañada en sangre porque al caer un vidrio del lente le abrió la parte superior de la ceja, por lo que tenía una reacción de shock. Inmediatamente, el mexicano (en japonés) le pregunto que si necesitaba ayuda, que si tenía familia en la ciudad o vivía cerca. El señor sólo pedía disculpas por las molestias causadas y que no se molestaran más, que se fueran. El razonamiento del mexicano fue que el señor no estaba en condiciones de ir sólo a ningún lado y necesitaba ayuda, así que le pregunto a la japonesa que sí conocía los teléfonos de emergencia y ella decía que no sabía, que no los conocía. A final de cuentas, el mexicano logro preguntando a la gente el teléfono de emergencia y acudió una ambulancia a atender al señor, no sin antes pasar cientos de japoneses sin reparar y la chica que auxilio en primera instancia partiendo mucho tiempo antes.

Esto lo recordé el día de hoy al ver caer una señora al bajar la banqueta para cruzar la calle (banqueta enorme y mal diseñada por cierto) en la Ciudad de México. En unos pocos segundos al menos cinco personas entre adolecentes, oficinistas y mujeres le ayudaron a levantarse, recogieron sus cosas, la sentaron y en la banqueta y le prestaban ayuda. La señora lloraba del golpe y las personas que estaban con ella le limpiaban el pantalón y le secaban las lágrimas.

Esto me dejo pensando quienes son las llamadas “naciones avanzadas”…si ellos o nosotros.

2 comentarios:

  1. No sé si ser una "nación avanzada" está relacionado con la "empatía" de sus ciudadanos.
    En Méjico creo que somos empáticos si la desgracia ajena no nos afecta demasiado (En términos de tiempo y dinero)
    Un ejemplo que sumo al tuyo: Hace una semana atropellaron a un hombre, el conductor huyó y cuando llegó la policía cubrió el cuerpo con una manta y lo dejó en la calle (ocupando un carril) esperando a la ambulancia. Los automovilistas, al ver cerrado un carril, reventaban sus claxones porque el muerto les hacía ir más lento. ¿Par que ser empático en una situación así, si ya está muerto? Y algunos miserables gritaban a los policías "Suban al muerto al camellón, vamos a llegar tarde"...La miseria humana, caray.

    ResponderEliminar
  2. Tienes toda la razón si la desgracia ajena no es muy incómoda, el mexicano ayuda rápido, de otra manera procura también pasar de largo e inclusive molestarse si le estorba. Si algún día podemos desterrar estos comportamientos, sería un mejor país, un sueño un tanto utópico, pero me gusta creer que es posible.

    ResponderEliminar