09 julio 2011

Transformar la ciudad supone un estilo de vida; uno a pie.


Para proponer programas viales y sistemas de transporte hay que andar la ciudad y mezclarse con su gente. El urbanismo no trabaja en un laboratorio sino en la calle, no se traslada todo el tiempo en auto sino que salta de un medio a otro, no habla solamente con colegas o profesionales sino con las diversas gentes que viven la ciudad. hay que pisar en algún momento cada barrio y cada obrar y entrar en las casas y hablar con su gente. Transformar la ciudad supone un estilo de vida.

Borja y Castells (1997), Local y global. La gestión de las ciudades en la era de la información, Madrid, Taurus, p. 263.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario