Me
considero abiertamente de izquierda. Considero que la eliminación de las
desigualdades generadas por el sistema capitalista es imposible mediante
políticas de libre mercado. Por el contrario, la aplicación de estas políticas
sólo incrementa las desigualdades económicas en la población. La idea de
primero crear riqueza, para luego repartirla resulta en una farsa. Una vez que
alguien ha concentrado riqueza, concentra poder y no tiene ninguna razón directa
para liberarlo. Esto genera una violenta opresión que atenta contra la creación
de una verdadera democracia participativa y que impide alcanzar una alta
calidad de vida. Mediante aplicación de políticas de libre mercado sólo unos
pocos se benefician a costa de todos, sólo se crea una dictadura de libre
mercado. Por ello, el gobierno debe de intervenir activamente en el mercado para
generar políticas distributivas de los ingresos y de las decisiones políticas,
para sí crear verdaderas opciones de desarrollo para todos.
En
este sentido, el PRI fue el partido que impulsó las políticas neoliberales que
actualmente son aplicadas en México. Políticas que no han hecho a México
transitar por el camino del desarrollo económico y nos han vuelto cada día más
dependientes del exterior, especialmente de Estados Unidos. El PAN, durante los
12 años que ha gobernado, simplemente ha continuado impulsando estas políticas;
lo cual se refleja muy bien en la frase de Vicente Fox: “Este es un gobierno de
los empresarios, para los empresarios". Sentencia en contra de la
eliminación de las desigualdades del país y en favor de la concentración de la
riqueza en pocas manos. Políticas que refuerzan la farsa de las políticas de
libre mercado.
Dado
esto, simplemente no podría votar por el
PRI o por el PAN. Si a esto le sumamos la gran cantidad de crímenes
cometidos por miembros del PRI a través de su historia (Tlatelolco, el
halconazo, Atenco, el fraude de 1988, etc.); las incontables historias de
corrupción y abusos; la “guerra” contra el narco emprendía por el PAN, en la
cual han muerto miles de personas, sólo con el fin de legitimarse políticamente
y someterse a la política anti drogas de EUA; así como la decisión de ambos partidos
de permitir el fraude del FOBRABROA, mi decisión es lógica: votaré por Andrés Manuel
López Obrador (AMLO).
Mi
voto no es uno de castigo a los otros partidos, es uno de quién se acerca más a
las políticas que me interesan. AMLO lo hace y bastante bien, representando una
opción real. De ganar se abriría el espacio suficiente para comenzar a deliberar
y aplicar políticas públicas que permitan reducir las desigualdades sociales en
el país. Las otras opciones, para mi no son opciones, son una farsa.Una gran farsa impulsada por las grandes empresas que dominan el país (Ej. Televisa) o por los intereses políticos-económicos de unos cuantos (como el PANAL).
Aclaro,
mi voto no es un cheque en blanco a AMLO, si ganase lo vigilaría y exigiría el
doble que al resto, pues de él esperaría más que de otros. Al igual que no dejaría
de señalar sus defectos (su política energética, los segundos pisos o de consulta de derechos humanos, entre otras)
y a sus peores colaboradores (como Ebrard, neoliberal disfrazado que impulsa la
Supervía para beneficiar a los desarrolladores de Santa Fe, a costa de barrios
populares, áreas naturales y de los derechos de participación ciudadana).
Esto
es importante, pues no importa quién sea electo, considero que uno debe de
envolverse y participar en la vida política del país e interesarse por las decisiones
que afectan nuestra vida diaria. Señalando virtudes y defectos, aplaudiendo y
castigando, protestando y participando. De lo contrario, al igual que con la
concentración de la riqueza, sucede también una concentración del poder
político que sólo puede tener el efecto de mayor desigualdad e injusticias. Mi
voto es por quién permitirá avanzar a una justa distribución social de la riqueza
y la toma de decisiones, por ello mi
voto es por AMLO.
Lástima que hasta ahora tuve el tiempo para leer tu blog. Grandes razones y perfectamente argumentadas
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