19 abril 2012

Autopistas urbanas: la historia como farsa y tragedia


El peso de la historia generalmente es implacable, cuando se repite los resultados son los mismos, ya sean de gloria o de tragedia. En el caso de las autopistas urbanas en México, la historia no se repite como gloria, esta sucediendo hoy como farsa y mañana será tragedia.

En la década 1950 se construyen las primeras autopistas urbanas elevadas en Estados Unidos, basadas en el modelo de ciudad de Futurama (presentado en la feria mundial de 1939 bajo el auspicio de General Motors); una utopía que mostraba a la ciudad del futuro compuesta de grandes rascacielos y autopistas urbanas por donde los coches circulaban a cien millas por hora y las cuales conectaban a todas las ciudades de Estados Unidos. En su momento, los promotores de estas las autopistas urbanas aseguraban que con ellas el congestionamiento vial desaparecería, teniendo como medio de movilidad el automóvil particular, pudiendo ir de la casa al trabajo en minutos y teniendo tiempo extra para la familia y el ocio. Un mundo idílico, en el cual la modernidad está al servicio en forma de concreto y el automóvil particular es el medio de transporte a la felicidad.

Muchas autopistas urbanas se construyeron, pero otras tantas no se hicieron debido a la protesta de urbanistas reconocidos (Lewis Mumford, Jane Jacobs y Herbert Gans) y sociedad civil. Las que se construyeron resultaron no generar la utopía del automóvil y al poco tiempo también estaban congestionadas como los urbanistas advertían. Esto se debió al tipo de ciudad que incentivaron estas autopistas: una ciudad extendida dependiente del automóvil particular. A cada nueva autopista se generaban más suburbios a mayores distancias de la ciudad, y con ello llegaban más automóviles. Un fenómeno que fomentó lo que con el tiempo se conoce como tráfico inducido, es decir, a más calles más automóviles.

Este modelo de ciudad extendida en Estados Unidos es considerado como una de las causas de que este país sea el mayor emisor de gases de efecto invernadero en el mundo -causa del calentamiento global- debido a que su movilidad urbana es dependiente del automóvil particular (alto consumidor de petróleo y generador de otras tragedias como guerras y desastres ecológicos). Las autopistas urbanas y el automóvil particular no generaron un mundo idílico y son causa de una futura anti-utopía.

Debido a ello, en muchas ciudades estadunidenses se demolieron estas autopistas urbanas (San Francisco, Nueva York, Portland, Milwaukee y Boston), y actualmente corrientes de planeación, como el nuevo urbanismo, proponen dar un paso atrás y volver a las ciudades compactas, amigables con el medio ambiente y con espacios públicos pensados en el ser humano, no en el auto, para dar calidad de vida.

En cambio en México esta historia es conocida y aun así se promocionan y venden las autopistas urbanas como la solución idílica al congestionamiento vial, como medios para mejorar la calidad de vida, e incluso, grotescamente, como una solución a la generación de gases de efecto invernadero provenientes del automóvil particular. Este es el caso de la Vía Express en Guadalajara, de la autopista urbana en Ciudad de México (Supervía poniente, segundos pisos de periférico y viaducto bicentenario) y de propuestas similares para Puebla (en Plan de Ayala) y Cuernavaca. La misma historia de Estados Unidos repetida como farsa en México, una farsa vendida a la ciudadanía como una falsa utopía.

La tragedia vendrá cuando los mismos efectos negativos de Estados Unidos se repitan aquí, en México: expansión de las ciudades, más coches y más contaminación. La historia es hoy farsa en México y mañana será tragedia.

Aquí los videos de Futurama (por la General Motors)


Versión actualizada de este post aquí.

16 abril 2012

Calidad de vida y compra de una casa.

                                           Satélite, 1968. Vía: El Universal.

De unos años a la fecha he considerado que lo más importante para tener una buena calidad de vida en la ciudad es la accesibilidad a trabajo, familia, amigos,  bienes y servicios. Sin duda lo mejor manera de tenerlo es de estando cerca de ellos, ya sea a pie, bicicleta o transporte público. Por ello, me parece una mala decisión  comprar una casa en las afueras de la ciudad y en las que tengas que depender del automóvil o realizar largos tiempos de viaje en transporte público para acceder a los elementos necesarios para la vida.  Me parece mejor idea rentar, que comprar una casa a 30 km de dónde realizas tu vida diaria. El reconocido arquitecto chileno Alejandro Aravena lo explica muy bien en una entrevista para El País Semanal
¿Viven en su propia casa?
No
Seguro que se la pueden permitir. ¿Por qué no se ha hecho una casa?
Porque no la necesito. Me importa mucho más que la distancia de mi casa a la oficina sea de una canción, de minutos en bicicleta. O a pie. Para mí, eso es calidad de vida.
¿Esa certeza le llega a partir de ver lo que no le gusta?
No concibo pasar mucho tiempo sin mi familia, sin mis hijos. En ese sentido, para mí, Harvard fue importante. Allí me tocó ver lo que no hay que hacer en la vida: gente que a los 60 años no tiene vida. La carrera por el éxito profesional paga un coste personal que vi muy temprano. Tengo claro que desde Chile me pierdo una cantidad enorme de cosas, pero tengo también claro que el desafío es cómo tener una vida equilibrada. A mí me parecería terrible que un hijo mío tuviera que hacer una película para entender por qué su padre estaba poco en casa como le sucedió a Louis Kahn. En el libro en el que le entrevistaron sobre su vida, la última pregunta a Steve Jobs es esa: ¿Por qué ha contado tanto alguien tan esquivo? Y la respuesta de Jobs es: “Porque quería que mis hijos supieran por qué yo no estuve ahí”. Se lo cuenta al periodista en lugar de contárselo al hijo. De estos personajes tenemos muchísimo que aprender para corregir el curso de lo que no queremos que sean nuestras vidas. Si tienes algún talento, en vez de usarlo para llegar más lejos, úsalo para llegar más acompañado. Es un desafío extraordinario tener una vida equilibrada y corriente.

Algo que sin duda explica el porqué Satélite, en la Ciudad de México, se esta quedando sin jóvenes, pues deciden mudarse a lugares donde puedan tener una verdadera calidad de vida. Lugares cerca de la zona donde trabajan y con variedad de servicios, como la colonia Condesa. 

15 abril 2012

En contra de la frivolidad.

P. Usted extiende su crítica a la cocina o la moda que están pasando a formar parte de la alta cultura.
R. Justamente esa es una de las manifestaciones de esa banalización y de esa frivolidad. No tengo nada contra la moda, me parece magnífico que haya una preocupación por la moda, pero desde luego no creo que la moda pueda reemplazar a la filosofía, a la literatura, a la música culta como un referente cultural. Y eso es lo que está pasando. Hoy en día hablar de cocina y hablar de la moda, es mucho más importante que hablar de filosofía o hablar de música. Eso es una deformación peligrosa y una manifestación de frivolidad terrible. ¿Qué cosa es la frivolidad? La frivolidad es tener una tabla de valores completamente confundida, es el sacrificio de la visión del largo plazo por el corto plazo, por lo inmediato. Justamente eso es el espectáculo
Extracto de entrevista a Mario Vargas Llosa, del diario español el País.