07 octubre 2012

Supervía: el teatro de la farsa



En días pasados Marcelo Ebrard, jefe de gobierno del DF, inauguró intempestivamente un tramo de la supervía poniente, el mismo día en que el gobierno del DF era premiado por su programa Ecobici. Acto, que en si mismo, resulta altamente contradictorio o tremendamente perverso. Una vía de cuota, exclusiva para autos que no es sustentable y que ha sido construida sobre áreas verdes, espacios públicos y violando derechos humanos versus un sistema público de préstamo de bicicletas, que promueve el transporte sustentable, la integración social, que desalienta el uso del automóvil y altamente aceptado.

No suficiente, se creo toda una puesta en escena para una farsa alrededor de esta obra: un paseo ciclista y peatonal para “festejar” su apertura. Una farsa idéntica a la usada en la inauguración de un tramo del segundo piso. La cual ha sido coronada con una declaración del Marcelo Ebrard en Milán, Italia: “Hay que cambiar la mentalidad para dejar de ver al auto como un símbolo de estatus y entender que conducir un coche ya no es moderno, lo moderno es caminar y tomar transportes públicos.”

Sin duda lo que hoy presenciamos es un enorme teatro de la farsa del GDF, cuyo propósito único es disfrazar de ecológico, sustentable, legal y social  una obra que a todas luces no lo es. Una cuyo real propósito es pavimentar el camino para un mayor desarrollo inmobiliario de Santa Fe.