22 septiembre 2014

Correr por la ciudad



Correr cotidianamente en una ciudad requiere de tener superficies llanas en sus aceras y calles, sin obstáculos y con rutas claras. Con espacio para poder esquivar obstáculos o personas en el camino, con cultura vial, donde haya un alto respeto por los peatones debido a la fuerte aplicación de la ley.  En este sentido, qué tan fácil sea correr a diario implica una ciudad con accesibilidad universal, que es resultado de otorgarle el derecho y las máximas facilidades para poder transitar la ciudad de forma cómoda y segura a grupos vulnerables (discapacitados, ancianos, mujeres con niños, etc.). Políticas de espacio público que son la norma en las urbes de las naciones desarrolladas.

Anecdóticamente, en una plática con Rodrigo Díaz, hace tiempo, el comentaba que resultaba muy sencillo correr (como ejercicio) en Boston, EUA. Esto debido a que hay muchas facilidades por sus buenas banquetas y calles, hasta sus espacios verdes y áreas alrededor del río. Por ello, hay mucha gente corriendo en la ciudad.

En cambio, por experiencia propia, correr es difícil en las calles de la Ciudad de México, por lo cual hay menor número de corredores en el espacio público. Las banquetas no son lo suficientemente amplias para poder compartir con los peatones, suelen estar invadidas por obstáculos (postes mal colocados, ambulantes, autos, etc.) con los cuales uno puede tropezar,  chocar o simplemente te impiden el paso. Suelen estar llenas de trampas, que al menor descuido podrían costarte un tobillo roto, por lo menos. En otros lugares, simplemente las pendientes impiden correr fácilmente. Correr sobre la vía de circulación de los automóviles resulta de alto riesgo. Además, de que a ciertas horas, dado el tráfico, resulta el trayecto continuamente interrumpido en cada semáforo. Ya no hablemos de tratar de correr en compañía de un perro, que le agrega varios grados de dificultad.  

Fuera de lo anecdótico, uno se podría preguntar sí hay una forma más objetiva de comparar las ciudades en cuanto a su actividad de corredores, a manera de una aproximación de qué tan accesible es una ciudad. El uso de los teléfonos inteligentes y sus diversas aplicaciones para registrar el desempeño de los corredores, dan un oportunidad para tener na idea de qué tan cierto o no es esto. STRAVA liberó hace tiempo una visualización del registro de sus usuarios a nivel mundial, lo cual permite permiten una comparación de las ciudades con sus limitaciones (no todos los corredores usan teléfonos inteligentes ni todos la misma aplicación).

Los datos disponibles sugieren en Boston hay una mayor actividad de corredores en gran parte de la urbe, a comparación de la Ciudad de México, como se parecía en el Mapa 1 y 2. Situación que sería fruto de una ciudad con espacio público de calidad. Aunque siempre cabe la posibilidad de que haya otros factores que lo explican, como posibles diferencias en la promoción o adopción del deporte en cada ciudad. Por ejemplo el maratón de Boston es el más antiguo celebrado anualmente en el mundo, lo que genera una fuerte tradición por esta actividad.  

MAPA DE CALOR 1: DE RUTAS DE CORREDORES EN BOSTON
Nota: Sólo registra los usuarios de la app Strava.
Fuente: STRAVA LABS.

El porqué no sucede así en la Ciudad de México (y otras grandes ciudades del país), se debe de fondo a una prioridad invertida del gobierno y de algunos ciudadanos en cuanto a la construcción y uso del espacio público. Se suele privilegiar al automóvil sobre cualquier otra actividad en el diseño de las calles y en su uso. Los tiempos de los semáforos rara vez contemplan los flujos de peatones o de personas con capacidades diferentes. No es de extrañar encontrarse que se invierta enormes cantidades en pasos a desnivel o túneles para agilizar el tránsito en lugar de construir buenas banquetas accesibles para todo el mundo. Como tampoco es raro encontrar automóviles estacionados sobre las banquetas o enormes rampas de entrada a estacionamiento que rompen cualquier sentido de accesibilidad universal en la ciudad. Algo que es responsabilidad de muchos ciudadanos. Lo irónico de esta situación es la enorme cantidad de personas que para correr invierten gran cantidad de tiempo viajando en automóvil a los pocos lugares que hay para ello (El Sope, por ejemplo) o van a los gimnasios para hacerlo en “caminadoras”.

MAPA DE CALOR 2: RUTAS DE CORREDORES EN LA CIUDAD DE MÉXICO
Nota: Sólo registra los usuarios de la app Strava. Misma escala del mapa anterior.
Fuente: STRAVA LABS.

Si aspiramos a tener ciudades con altos niveles de vida, como las de países desarrollados, la prioridad es logar que las personas salgan a las calles a disfrutar y aprovechar el espacio público urbano. Es simple, se trata de priorizar el movimiento de las personas a pie y con capacidades diferentes, en diseño, uso e inversión del espacio público e infraestructura. El resultado de ello, será una ciudad donde es fácil correr, donde es mejor vivir.

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