17 agosto 2015

#UberSeQueda: lo que la nueva regulación nos dice del GDF


El Gobierno del Distrito Federal (GDF) decidió legalizar los servicios de Uber, Cabify, EasyTaxy y Yaxi mediante un acuerdo publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el 15 de junio y que entrara en vigencia el 30 de julio. Esta regulación ha sido celebrada por muchos, por ser México el primer país en América Latina que reconoce los servicios e “impulsar la innovación”. Sin embargo, esta regulación está muy lejos de las necesidades de la población del Distrito Federal y no garantiza la mejoría de lo actual.

La nueva regulación se divide en dos partes. Por un lado, en lo que se refiera a los servicios de EasyTaxi y Yaxi[i], que operan con los taxis existentes, se les pide para su legalización: a) registrarse en SEMOVI; b) pago de derechos por el registro, y c) registrar los datos de cada taxi que trabaje con ellos (placas, licencia, póliza de seguro vigente).

Por otro lado, en el caso de Uber y Cabify[ii], que no utilizan los taxis existentes, se pide los mismos requisitos anteriores, así como: a) aportar 1.5% de cada viaje realizado para “Fondo para el Taxi, la Movilidad y el Peatón" de acuerdo al valor de la facturación o el 20% de la ganancia que se obtenga; b) que el vehículo tenga un valor de factura del al menos 200 mil pesos, calcomanía “cero”, cuatro puertas, aire acondicionado, cinturones de seguridad, bolsas de aire delanteras, radio; c) portar identificación en el interior del vehículo, y d) sólo aceptar pagos mediante tarjeta bancaria.
Ahora bien, con esta segunda parte de la regulación el GDF se niega de facto a reconocer que Uber y Cabify son un servicio de taxis, aunque las compañías lo nieguen, y se alinean al argumento de las mismas compañías al nombrarlas “servicios privados de transporte con chofer”. De esta manera, el GDF niega argumentativamente que exista competencia desleal con los servicios de taxi y al tratarlos como si fueran mercados separados, evita tener que regular todo el servicio de taxis; justo siendo este el problema de raíz. Si el servicio de taxis del DF estuviese bien regulado y supervisado, probablemente Uber y Cabify no sólo tendrían enormes problemas para operar, también hubieran sido limitados, suspendidos o declarados ilegales sus servicios como en otros países (Ejem. se estudia limitar el número de Uber en Nueva York; se declaró una suspensión del servicio en California, EUA, y es ilegal en Alemania, Corea del Sur ,entre otros ejemplos).

El GDF ha optado por esta salida para evitar que tener que responder a las preguntas incómodas y a sus responsabilidades; y detrás de ello se encuentra tanto la incompetencia como los intereses políticos. Incompetencia por no ser capaces de utilizar los enormes recursos que tienen para responder las preguntas relevantes de competencia e instituciones[iii], para defender los derechos laborales de los conductores de taxis (incluyendo los de Uber que han sido considerados sus empleados en España y California), para defender el interés público. E intereses políticos por no querer acabar con los intereses corporativos detrás de cómo se otorgan las placas y sitios, de la existencia de los taxis piratas y sus mismas organizaciones. Servicios que son en gran parte culpables de la mala fama de los taxistas legales. Basta recordar la regulación de 25 mil taxis piratas en 2007-2008, muchas de las cuales fueron a dar a corporaciones de taxis piratas como “Los Panteras” o “Campamento 2 de Octubre”. Así como los  monopolios geográficos existentes en los sitios de taxis.

A lo anterior habría que agregarle algunos detalles de esta regulación. Primero, el acuerdo no se incorpora dentro de ninguna ley o reglamento vigente, a pesar que hoy tenemos una Ley de Movilidad[iv] vigente en el DF. Segundo, debido a lo anterior es claro que la nueva regulación para Uber y Cabify está en conflicto con la Ley de Movilidad que es clara en quienes pueden dar los servicios de transporte público individual de pasajeros (taxis); por lo cual pueden ser siendo ilegales. Tercero, las aportaciones de Uber y Cabify se dirigirán crea un "Fondo para el Taxi, la Movilidad y el Peatón"; fondo inexistente en la misma Ley de Movilidad; que dicho sea de paso, ya cuenta con un “fondo de movilidad” que se encuentra inactivo por falta de reglas de operación y dinero. Cuarto, las aportaciones alinean perversamente los intereses del GDF a los Uber y Cabify, pues el mismo gobierno querrá que haya más viajes en estos servicios para generar más aportaciones. De esta manera, se podría presentar políticas públicas a favor de estas empresas, en contra del resto de los servicios de taxis y, paradójicamente, en favor de mayor congestión vehicular. Quinto, el debate llevado a cabo por LabDF, parte del GDF, sobre Uber y Cabify y sus mesas técnicas fueron una acción inútil, pues todo el trabajo realizado ahí cayó en saco roto[v]. Desde este punto se anunciaba que el GDF se negaba a tratar seriamente la regulación del servicio de taxis, pues es claro que se requería mucho más que dicho debate.

En suma, el GDF ha rehuido a la verdadera posibilidad de hacer una regulación de vanguardia para el servicio de taxis y de mejorar el servicio para todo el Distrito Federal; siendo así un referente para el país y el mundo. Por el contrario, no mejoró lo existente, sino desentendió su obligación afectando al público en general. Quienes tengan recursos económicos  accederán a los servicios de taxis de lujo (Uber y Cabify) o con tarifa más cara (Easytaxi y Yaxi) mientras que el resto de la población estará sujeta siempre al azar de la calidad de servicio, en el mejor de los casos, y en el peor sujetos a los grandes riesgos que suponen los taxis piratas.  El GDF ha demostrado que la creación de condiciones de igualdad y equidad son solo discursos vanos y no acciones. Lo cual envía una pésima señal, pues si no pudieron regular el servicio de taxis, mucho menos lo harán con el transporte público que representa una complejidad mucho mayor.


*Agradezco los comentarios de Andrés Lajous y Carlos Martínez. Cualquier error u omisión son responsabilidad mía.


Publicada originalmente en La Brújula de Nexos.
[i] A cuerdo por el que se crea el Registro de Personas Morales que Operen, Utilicen y/o Administren Aplicaciones para el Control, Programación y/o Geolocalización en Dispositivos Fijos o Móviles, a través de las cuales los Particulares pueden Contratar el Servicio Público de Taxi en el Distrito Federal. Gaceta Oficial del Distrito Federal, 15 de Julio de 2015.
[ii] A cuerdo por el que se crea el Registro de Personas Morales que Operen y/o Administren Aplicaciones y
Plataformas Informáticas para el Control, Programación y/o Geolocalización en Dispositivos Fijos o Móviles, a través de las cuales los Particulares pueden Contratar el Servicio Privado de Transporte con Chofer en el Distrito Federal. Gaceta Oficial del Distrito Federal, 15 de Julio de 2015.
[iii] Preguntas tipo: ¿Cómo se otorgan las placas y los sitios de taxis? ¿Por qué la tarifa es prerrogativa del Jefe de Gobierno y no basada en sustentos técnicos? ¿Cómo regular la competencia entre servicios y mantener estándares altos de calidad para todos? ¿La cantidad de taxis incrementa la congestión vehicular? ¿Uber y Cabify incrementan la motorización y con ello las externalidades negativas del automóvil? ¿Por qué hay tantos taxis piratas y son tolerados? ¿Por qué el INVEA que cuenta con tan poco personal realiza pocos operativos para controlar los taxis piratas? ¿No debería de ser la policía quien los persiguiera de oficio dado los crímenes asociados a estos? ¿Cómo mejorar las condiciones laborales de los choferes de taxi y garantizar las prestaciones de la ley? ¿Por qué otros países han declarado que los choferes de Uber son sus empleados y no son independientes? ¿Cómo obligar a las empresas de apps a que la información generada garantice la privacidad de los datos y sea dada al gobierno para su aprovechamiento público? ¿las tarifas de Uber y Cabify son justas? ¿Por qué se ha prohibido en diferentes partes del mundo operar a Uber? ¿Por qué no hacer un estudio serio de mercado de taxis y regulaciones en lugar de un debate y unas mesas de trabajo para crear una regulación?
[iv] Leye de Movilidad del Distrito Federal. Gaceta Oficial del Distrito Federal, 14 de Julio de 2014.
[v] De hecho pareciera que el GDF se inclinó más por la recomendación de la Comisión  Federal de Competencia Económica para reconocer a Uber y Cabify como medios de transporte diferentes al del taxi; que por los trabajos internos que convocó.  

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